El mercado hipotecario español registró en febrero 45.563 hipotecas sobre viviendas, la cifra más alta para ese mes desde 2011 y un avance interanual del 16,3%. Esa dinámica suma ya veinte meses consecutivos de crecimiento en la firma de préstamos, y en el cómputo de los dos primeros meses del año las inscripciones aumentaron un 10,1%.
En paralelo, las entidades han volcado crédito a un ritmo intenso: en los dos primeros meses se concedió un volumen agregado cercano a los 14.567 millones de euros, lo que supone un incremento notable frente al mismo periodo anterior.
El perfil de las operaciones refleja presiones sobre los importes: el importe medio de las hipotecas firmadas en febrero fue de 173.280 euros, un 11% por encima del año anterior (157.018 euros). El coste medio de las nuevas hipotecas se situó en el 2,88%, ligeramente por debajo del 2,96% del ejercicio previo, y la preferencia de los clientes sigue inclinada hacia el tipo fijo, que representó el 64,8% de las operaciones frente al 35,2% de los préstamos variables.
Mientras tanto, el euríbor mostró movimiento: cerró febrero en 2,22%, repuntó a 2,56% en marzo y su media provisional de abril ascendió hasta 2,73%.
Datos clave y distribución regional
Más allá del total nacional, el aumento en la firma de hipotecas se extendió por la mayor parte del territorio, aunque con diferencias claras entre comunidades. Madrid lideró los avances con un crecimiento interanual del 36,9%, seguida por Castilla-La Mancha (29,5%) y Andalucía (24,7%). Cataluña y la Comunidad Valenciana también anotaron incrementos relevantes, mientras que varias autonomías registraron descensos: Extremadura, País Vasco, La Rioja, Asturias y Castilla y León tuvieron caídas en la formalización de préstamos. En febrero, el capital prestado por los bancos ascendió hasta aproximadamente 7.895,1 millones de euros, cifra que refleja un aumento interanual significativo y que, junto al importe medio al alza, explica la mayor cuantía total de la producción hipotecaria.
Perfil de las operaciones y condiciones
Los datos apuntan a dos tendencias complementarias: por un lado, los hogares solicitan préstamos de mayor cuantía ante la subida sostenida de los precios de la vivienda; por otro, existe un elemento de anticipación en la demanda, con compradores que adelantan decisiones para tratar de esquivar nuevas alzas. El resultado es un incremento del importe medio y una preferencia por productos con condiciones conocidas: el tipo fijo domina el mercado, la duración media ronda los 25 años y el coste medio se sitúa en tasas que, pese a ser inferiores al 3% en términos promedio, muestran señales de subida por el comportamiento del euríbor. Estos factores explican que el volumen prestado crezca incluso si las transacciones de compraventa se moderan.
Actitud de la banca ante el nuevo escenario
Las entidades han adoptado estrategias heterogéneas ante la demanda y el riesgo de mercado. Algunos bancos, como CaixaBank, BBVA y Kutxabank, mantienen un ritmo alto de concesión para clientes con mejor perfil de riesgo y con mayor vinculación a otros productos. Otras entidades, como Santander y Unicaja, se sitúan en una posición intermedia, modulando la oferta, mientras que Bankinter optó por reducir de forma relevante su nueva producción: en marzo se registró una caída cercana al 40% en su entrada de hipotecas. La dirección ejecutiva de Bankinter ha defendido esa decisión como una racionalización del riesgo, argumentando que el ajuste en precios no cubre todavía suficientemente la mayor incertidumbre sobre costes futuros.
Impacto de factores externos
Los registros de febrero no incorporan efectos posteriores al estallido del conflicto en Oriente Próximo, que arrancó en marzo, ni reflejan por completo la reciente evolución del euríbor. Fuentes financieras señalan que, tras un paréntesis inicial en la concesión de crédito vinculado a la inestabilidad internacional, la actividad se recondujo en cuestión de días y se mantuvo en niveles elevados tanto en marzo como en lo que va de abril. Sin embargo, la tendencia del coste de financiación a medio plazo y el comportamiento del mercado internacional permanecen como factores de riesgo a seguir en los próximos trimestres.
Perspectivas y advertencias
Aunque los datos de febrero sorprendieron al alza, algunos analistas prevén una ligera desaceleración en las formalizaciones de hipotecas a lo largo del año, en línea con la ralentización de las compraventas. Expertos como responsables de idealista apuntan a una posible caída moderada en el ritmo de nuevos préstamos si las transacciones siguen perdiendo impulso, y anticipan que el coste de las hipotecas podría repuntar con fuerza a partir del segundo trimestre por la subida del euríbor y del coste de fondos. En este escenario, la evolución de los precios de la vivienda, el acceso a ahorros de las familias y las políticas comerciales de los bancos serán determinantes para la salud del mercado hipotecario.