La reunión de cuentas del primer trimestre llega con Cellnex obligada a reforzar su historia ante inversores: demostrar que el negocio avanza a buen ritmo pero con menor inversión y más liquidez. El consenso espera unos ingresos cercanos a 1.080 millones de euros, lo que implicaría un aumento interanual del 12%, y un ebitda alrededor de 829 millones de euros, un 4% más.
Tras años de crecimiento impulsado por adquisiciones, la prioridad ahora es mostrar que ese músculo operativo se traduce en flujo de caja positivo y en un retorno más eficiente del capital.
En el plano operativo y estratégico, los analistas subrayan que el ritmo de avance orgánico podría ser más moderado que la cifra agregada: Renta 4 sitúa el crecimiento orgánico en torno al 3%-5%.
En paralelo, las cuentas reflejarán una contención de pérdidas: Cellnex debería reducir su resultado negativo hasta unos 25 millones de euros frente a los -49 millones reportados en el primer trimestre de 2026. Estos datos, combinados con una gestión más intensa de costes y alquileres, son la carta de presentación que la compañía necesita para recuperar confianza.
Ingresos y densificación como motor de crecimiento
La explicación de por qué los ingresos crecen sin una inversión proporcional reside, en buena medida, en la densificación de la red. Según Deutsche Bank, en España Cellnex ha incorporado alrededor de 400 nuevos emplazamientos, muchos de ellos fruto de adaptar las torres heredadas tras la integración de MásOrange y añadir más equipos por sitio. Este proceso permite elevar la facturación sin desplegar tantas nuevas infraestructuras físicas, lo que reduce la necesidad de capex y mejora la rentabilidad por ubicación. Para el consenso, esa combinación explica buena parte del crecimiento de la cifra de negocio.
Evolución de los ingresos y visión analista
Los expertos observan que la subida interanual del 12% en ventas puede esconder dos realidades: un avance real por mayor utilización de activos y otra por efectos de perímetro históricos. En términos puros, el crecimiento comparable es más modesto, pero suficiente si se acompaña de un control de costes que eleve los márgenes. La presencia en mercados clave y la explotación de sinergias postadquisición son factores que, según los bancos, sostienen la previsión de ventas y orientan la compañía hacia un perfil de crecimiento más rentable.
Márgenes, EBITDAaL y eficiencia operativa
La mejora de márgenes será otro punto central en la presentación. Las estimaciones de Deutsche Bank apuntan a que el margen sobre ebitda se situará en 833 puntos básicos en el trimestre, frente a los 798 puntos del mismo periodo del año pasado, lo que supone una expansión en torno al 4,4%. Además, la métrica clave para el sector de torres, el EBITDAaL (que descuenta arrendamientos), debería notar una mejora más acusada: se proyecta una expansión de 120 puntos básicos para el conjunto de 2026 gracias a una política activa de compra de terrenos y reducción de costes de alquiler.
Control de costes y efecto en la rentabilidad
El foco en controlar gastos y en renegociar o eliminar alquileres busca traducirse en una curva de beneficio operativo con menos dependencia de nuevas adquisiciones. Ese esfuerzo explica por qué, aunque aumenten los ingresos de forma moderada, la rentabilidad operacional puede crecer más rápido. Para los analistas, la combinación de disciplinas de coste y optimización de contratos contribuirá a estabilizar la rentabilidad y a preparar el terreno para la vuelta del dividendo, siempre que la generación de caja sea consistente.
Generación de caja y rotación de activos
La variable decisiva será el flujo de caja. Renta 4 calcula una mejora significante: de un flujo libre de -66 millones en el primer trimestre de 2026 a aproximadamente 76 millones de euros en el mismo periodo de este ejercicio, impulsado por menores costes financieros y de arrendamiento. Deutsche Bank también anticipa un avance, con un flujo en el trimestre cercano a 95 millones de euros. Esta mejora vendrá además de una reducción drástica del capex, que caerá un 48,5% interanual, desde 351 millones hasta 181 millones de euros.
Venta de activos: el caso de Suiza
Otro elemento vigilado por el mercado es la rotación de activos, principalmente la posible venta del negocio en Suiza. La valoración estimada podría rondar los 1.800 millones de euros, equivalente a unas 20 veces EV/EBITDA. Ese múltiplo está en el extremo inferior de operaciones anteriores, que se movieron entre 20 y 24 veces, por lo que cualquier confirmación o matiz sobre la transacción tendrá impacto en la percepción sobre la capacidad de Cellnex de convertir activos en caja y reducir deuda.