El panorama de las criptomonedas en Europa está experimentando una transformación sin precedentes. Con la entrada en vigor del Reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA) el sector se enfrenta a un cambio radical que promete redefinir su futuro.
Desde principios de julio de 2026, las empresas que no hayan obtenido la autorización correspondiente deberán cesar sus operaciones en la UE o dejar de prestar servicios a clientes europeos. MiCA representa la primera ley integral de la UE para la industria cripto, estableciendo un marco normativo unificado que sustituye las fragmentadas regulaciones nacionales.
El desafío de la adaptación
La magnitud del ajuste es significativa. Según la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) solo unas 210 empresas habían obtenido la autorización completa para mayo de 2026, de más de 1.200 que contaban con registros nacionales previos. Esto indica una tasa de conversión inferior a una quinta parte, dejando a la mayoría del mercado sin licencia cuando el plazo entre en vigor.
Roshan Dharia, CEO de Echo Base, señala que «la baja tasa de conversión sugiere que una parte significativa del mercado ha concluido que obtener y mantener una licencia MiCA no es económicamente viable dentro de su actual modelo de negocio». Los reguladores nacionales han advertido sobre las consecuencias de operar sin la nueva licencia, incluyendo medidas coercitivas y posibles procesos penales.
El mercado se recompone
Miguel Zapatero, responsable jurídico de Crossmint, afirma que «lo que veremos después del 1 de julio es un mercado más pequeño, más institucional y con un pasaporte real. No es un mercado en retirada, es un mercado que madura». Empresas como Coinbase, Kraken y Revolut ya han obtenido sus licencias, lo que les permite operar en toda la UE.
Para estas empresas, las nuevas normas prometen una recompensa a medida que los competidores sin licencia se retiren. «MiCA supone un auténtico cambio de identidad regulatoria, no un simple trámite de registro», declara Gal Arad Cohen, socio del despacho S. Horowitz & Co.
El caso de Binance
Uno de los casos más destacados es el de Binance, la mayor plataforma de intercambio de criptoactivos del mundo. Según informes, Binance está a punto de perder el permiso para prestar servicio a clientes de la UE debido a la posible rechazo de su solicitud de licencia ante el supervisor bursátil griego.
Patrick Mollard, CEO de Fipto, comenta que «el tamaño no concede atajos para obtener una licencia, y precisamente de eso se trata». Binance ha respondido que ha trabajado de forma constructiva con los reguladores y que considera que su solicitud cumple los requisitos de MiCA.
El episodio también ha adquirido una dimensión política, con informes que sugieren la oposición de la presidenta del BCE, Christine Lagarde, a la solicitud de Binance. Sin embargo, estas informaciones no han sido verificadas de forma independiente.
Prosegur y la custodia de criptoactivos
Prosegur ha reestructurado su filial de custodia de activos digitales para cumplir con las exigencias del nuevo ecosistema legal europeo. La compañía ha modificado su objeto social para convertirse formalmente en un proveedor de servicios de criptoactivos homologado bajo el reglamento MiCA.
Para respaldar y asumir la responsabilidad de los activos incautados, Prosegur ha acometido una ampliación de capital hasta los 300.000 euros y ha profesionalizado su gobernanza. La reestructuración se produce en el contexto del caso Zapatero donde un juez ha ordenado la incautación y custodia de bitcoins relacionados con las investigaciones.
Prosegur opera tres criptobúnkeres en Madrid, São Paulo y Buenos Aires, diseñados para proteger activos digitales y claves privadas de robos físicos y ciberataques. Estas instalaciones combinan blindaje físico con protección virtual avanzada, utilizando protocolos como el air gap y tecnología de computación multipartita (MPC).
El futuro de las criptomonedas en Europa
La normativa de la UE sobre criptomonedas de 2027 establecerá requisitos más estrictos en materia de KYC (Know Your Customer) y límites de efectivo. Este marco, enmarcado en el nuevo reglamento AMLR, entrará en vigor en julio de 2027.
Las plataformas de intercambio de criptomonedas deberán recopilar más información sobre los clientes, mientras que las transferencias directas entre carteras privadas seguirán quedando al margen de los controles de identidad habituales. La normativa también establece un límite máximo de 10.000 euros para los pagos en efectivo de carácter comercial.
Las empresas que logren adaptarse a las nuevas regulaciones tendrán la oportunidad de prosperar en un mercado más institucional y seguro, mientras que aquellas que no lo hagan podrían desaparecer.



