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22 julio 2026

Cómo las redes criminales utilizan las criptomonedas para operaciones ilícitas

Las redes criminales están desarrollando sus propias monedas digitales para evadir controles, mientras el GAFI advierte sobre el aumento del uso de stablecoins en actividades ilícitas.

Cómo las redes criminales utilizan las criptomonedas para operaciones ilícitas

En un informe reciente, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) ha puesto en evidencia cómo las redes criminales están aprovechando las criptomonedas para mover grandes sumas de dinero ilícito. Este fenómeno, que ha crecido significativamente en el último año, representa un desafío importante para las autoridades y los reguladores a nivel global.

El GAFI, con sede en París, ha señalado que las organizaciones criminales están utilizando las brechas regulatorias del ecosistema cripto para ocultar el origen de sus fondos. Estas redes han desarrollado estrategias sofisticadas que combinan monedas estables y estructuras financieras internacionales para dificultar la trazabilidad de sus operaciones.

El auge de las monedas digitales creadas por el crimen organizado

Uno de los hallazgos más alarmantes del informe es que algunas organizaciones delictivas han comenzado a crear sus propias monedas digitales. Estas criptomonedas, diseñadas específicamente para operaciones ilícitas, permiten a los criminales mover dinero entre jurisdicciones con menor supervisión. Además, estas herramientas digitales facilitan la rápida transferencia de fondos, lo que complica aún más el trabajo de las autoridades para congelar o incautar los recursos obtenidos de manera ilegal.

El uso de stablecoins por parte de actores ilícitos ha aumentado notablemente en los últimos 12 meses. Estas monedas, que están vinculadas a activos estables como el dólar estadounidense, ofrecen a los criminales una mayor flexibilidad y rapidez en sus transacciones, lo que las hace ideales para operaciones de lavado de dinero.

La complejidad del lavado de dinero mediante criptomonedas

El informe del GAFI también destaca que el crimen relacionado con criptomonedas se ha vuelto más complejo e interconectado durante el último año. Las redes criminales están combinando fraude, plataformas digitales y operaciones transfronterizas para ocultar el origen de sus fondos. Esta evolución ha dificultado el trabajo de los reguladores, instituciones financieras y empresas del sector para detectar movimientos sospechosos dentro del ecosistema cripto.

Las redes de fraude de inversión y los compuestos fraudulentos son dos de los principales desafíos identificados por el GAFI. Estas estructuras pueden reunir a numerosos participantes y generar flujos financieros difíciles de distinguir de las operaciones legítimas. Además, la diversidad de servicios y la rapidez de las transacciones en el mercado cripto hacen que sea más difícil para las autoridades rastrear y detener estas actividades ilícitas.

Avances y desafíos en la regulación de criptomonedas

Aunque el informe del GAFI señala que ha habido avances en la implementación de sus estándares internacionales, aún persisten importantes vacíos regulatorios. Hasta abril de 2026, solo 51 de las 149 jurisdicciones evaluadas cumplían «en gran medida» con las recomendaciones del organismo en materia de activos virtuales. Esto representa un avance, pero aún es insuficiente para combatir eficazmente el crimen relacionado con criptomonedas.

El GAFI ha destacado que, aunque las criptomonedas no son utilizadas exclusivamente con fines ilícitos, las deficiencias en la supervisión regulatoria permiten que ciertos actores aprovechen las características del mercado cripto, como la velocidad de las transacciones y su alcance global. Esto subraya la necesidad de una mayor coordinación internacional y de medidas más estrictas para cerrar las brechas que están siendo explotadas por las redes criminales.