El CEO de RobinhoodVlad Tenev ha lanzado una advertencia a los reguladores estadounidenses sobre el riesgo de que el país se quede atrás en el superciclo de tokenización. Según Tenev, esta tecnología podría transformar la infraestructura de los mercados financieros, pero Estados Unidos necesita establecer reglas claras para aprovechar sus beneficios.
Robinhood ya ofrece exposición tokenizada a más de 190 acciones estadounidenses para usuarios en más de 120 países. Los tokens están respaldados 1:1 por las acciones subyacentes, aunque los titulares no poseen directamente las acciones. Tenev destaca tres ventajas principales: liquidación inmediata mercados disponibles 24/7 y transferencias más eficientes de activos.
Las ventajas de la tokenización según Robinhood
La tokenización de acciones podría resolver problemas históricos en los mercados financieros. Tenev recordó la crisis de GameStop en 2026, cuando Robinhood tuvo que restringir temporalmente la compra de ciertas acciones debido a las garantías exigidas por las cámaras de compensación. Con la tokenización, las operaciones podrían liquidarse prácticamente en tiempo real, reduciendo el riesgo y las necesidades de capital.
Además, la tokenización permitiría extender las operaciones a un mercado 24/7. Actualmente, Robinhood ya permite negociar ciertas acciones durante 24 horas cinco días a la semana, pero esto requiere conectar diferentes bolsas y sistemas alternativos. Una infraestructura basada en blockchain simplificaría este proceso.
Otra ventaja clave es la portabilidad de los activos. Mover valores entre corredores tradicionales puede llevar varios días, mientras que un activo tokenizado podría transferirse entre billeteras y plataformas compatibles de manera mucho más rápida. Sin embargo, esto dependerá de las normas estadounidenses sobre custodia, transferencias y derechos de los accionistas.
El futuro de la tokenización más allá de las acciones
Tenev considera que las acciones cotizadas son solo el punto de partida. La tokenización podría ampliarse a empresas privadas y bienes raíces mercados caracterizados por una liquidez menor y mayores barreras de entrada. Sin embargo, el avance de esta tecnología en Estados Unidos enfrenta obstáculos regulatorios.
La regulación estadounidense aún no ofrece un marco claro para integrar estos instrumentos al mercado tradicional. Tenev anticipa que futuras acciones tokenizadas podrían incorporar los mismos derechos de los accionistas convencionales si las autoridades establecen las reglas necesarias. Su mensaje a Washington es una advertencia competitiva: si Estados Unidos tarda demasiado en definir cómo encajan los valores tokenizados en su sistema financiero, otros países podrían construir la próxima generación de mercados utilizando activos estadounidenses.
Como resumió Tenev: sería extraño que el resto del mundo pudiera construir el futuro de la propiedad alrededor de los activos de Estados Unidos mientras los propios estadounidenses quedan fuera.



