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2 agosto 2026

El grupo hacker norcoreano Lazarus mueve 121,5 BTC tras robos millonarios en criptomonedas

El grupo hacker norcoreano Lazarus ha realizado una transferencia de 121,5 BTC, valorados en 7,74 millones de dólares, en lo que podría ser el inicio de un nuevo ciclo de lavado de fondos robados

El grupo hacker norcoreano Lazarus mueve 121,5 BTC tras robos millonarios en criptomonedas

El Grupo Lazarus vinculado a Corea del Norte, ha vuelto a mover fondos en el ecosistema cripto. Esta vez, la transferencia de 121,5 BTC equivalentes a 7,74 millones de dólares ha encendido las alarmas en la comunidad de seguridad digital. El movimiento, registrado el 30 de julio de 2026 podría ser solo el comienzo de una nueva fase de operaciones de lavado de dinero.

Este grupo, sancionado por Estados Unidos, es responsable del 76% del valor robado en hackeos cripto durante 2026 hasta abril. La transferencia reciente se produce tras robos que superan los 577 millones de dólares lo que sugiere que los hackers podrían estar preparando nuevas estrategias de distribución de fondos.

Un movimiento estratégico en el mundo cripto

La transferencia de 121,5 BTC no es significativa en términos de volumen para el mercado de Bitcoin, que maneja decenas de miles de millones diarios. Sin embargo, su relevancia radica en la conexión con el Grupo Lazarus conocido por su participación en robos masivos de criptomonedas.

Las billeteras asociadas a este grupo son monitoreadas de cerca, ya que suelen contener fondos robados de protocolos, puentes y otros servicios digitales. Aunque la transacción no revela el destino final de los fondos, los analistas sugieren que podría ser parte de un lavado de dinero más amplio. Lazarus suele dividir los fondos en lotes más pequeños para dificultar su rastreo.

Corea del Norte domina el robo de criptomonedas en 2026

Según TRM Labs los hackers vinculados a Corea del Norte han robado alrededor de 577 millones de dólares en criptomonedas hasta abril de 2026. Esta cifra representa el 76% del valor total sustraído mediante hackeos durante ese período.

La mayor parte de estos fondos provino de dos ataques masivos en abril: uno contra Drift Protocol que ascendió a 285 millones de dólares y otro contra un puente de KelpDAO con pérdidas de 292 millones de dólares. Estos dos incidentes, aunque representaron solo el 3% de los hackeos registrados concentraron la mayor parte del valor robado.

La participación de Corea del Norte en el robo de criptomonedas ha ido en aumento. En 2026 y 2026 su participación era inferior al 10% pero en 2026 ya representaba el 64% del total. Desde 2017 los hackers norcoreanos han sustraído más de 6.000 millones de dólares en activos digitales.

Estrategias de lavado y conversión de fondos

El movimiento reciente de Lazarus recuerda a las estrategias utilizadas tras el hackeo de Bybit en febrero de 2026, donde se robaron aproximadamente 1.500 millones de dólares en Ether. En ese caso, los atacantes convirtieron rápidamente los fondos en Bitcoin mediante THORChain y utilizaron mezcladores de monedas como Wasabi Wallet y CryptoMixer para dificultar el rastreo.

Nick Carlsen, de TRM Labs describe la estrategia de Lazarus como una operación de inundación de la zona. Consiste en generar numerosas transacciones a través de varias plataformas en un corto período para confundir a los investigadores. Los fondos suelen dejarse inactivos durante algún tiempo antes de ser movidos hacia canales de liquidación.

El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales señaló que, durante el caso Bybit, los investigadores identificaron muchas billeteras en pocos días. Sin embargo, la velocidad de los movimientos mediante exchanges descentralizados y puentes permitió que una parte importante de los fondos siguiera circulando antes de la intervención de las autoridades.

El Grupo Lazarus está sujeto a sanciones internacionales, lo que dificulta aún más la trazabilidad de sus operaciones. Su capacidad para ejecutar ataques de gran escala y su colaboración con otros grupos de ciberdelincuentes los convierten en una de las mayores amenazas para la seguridad digital.