En solo una semana como empresa cotizada, SpaceX ha logrado posicionarse entre las mayores compañías del mundo en términos de valoración bursátil. Este hito ha dejado atrás a activos tradicionales como el bitcoin marcando un antes y después en el mercado financiero.
El debut de SpaceX en el Nasdaq ha sido histórico, alcanzando una capitalización de mercado de 2,44 billones de dólares. Esta cifra no solo supera ampliamente la valoración del bitcoin, sino que también coloca a SpaceX en la cuarta posición entre las empresas más valiosas del mundo, solo por detrás de NvidiaAlphabet y Apple.
El impacto en el mercado de criptomonedas
La salida a bolsa de SpaceX ha tenido un efecto directo en el mercado de criptomonedas. El bitcoin que ha visto su valoración reducida a 1,25 billones de dólares, ha experimentado una caída del 1% en el mismo período en que SpaceX ha aumentado un 37% desde su precio inicial de 135 dólares por acción.
Analistas del sector atribuyen esta caída a la competencia por el capital especulativo. La salida a bolsa de SpaceX ha captado la atención de inversores que, en otros tiempos, habrían considerado al bitcoin como una opción atractiva. Según TP ICAP la empresa de Elon Musk ha añadido un nuevo foco de interés para el capital especulativo, desviando flujos de inversión que antes se dirigían a las criptomonedas.
La competencia por los inversores tecnológicos
La competencia por captar el interés de los inversores con un perfil tecnológico y de riesgo persiste. Macarena Velasco, directora de ETF de Invesco en España, destaca que las narrativas de inversión en torno a la inteligencia artificial la fabricación de chips y la relocalización de la producción de semiconductores siguen captando los flujos de inversión, dejando al bitcoin compitiendo por una porción menor de los flujos de riesgo.
Esta situación se ha visto agravada por la cautela macroeconómica, que ha llevado a la liquidez institucional a desviarse hacia la OPV de SpaceX en lugar de validar la zona de precios actual del bitcoin. Como resultado, el bitcoin ha caído hasta los 62.000 dólares, acercándose a sus mínimos recientes del año.
El efecto en el sector de semiconductores
La OPV de SpaceX también ha tenido un impacto significativo en el sector de semiconductores. Según Lynx Equity Strategies, la reciente salida a bolsa de SpaceX, que incluye un centro de datos de inteligencia artificial y una instalación de fabricación avanzada, está generando vientos de cola sostenidos para los chips de IA y los fabricantes de equipos de semiconductores.
Nvidia se posiciona como la favorita en este escenario, con una dependencia duradera de la plataforma de Nvidia por parte de xAI. Lynx Equity Strategies espera que el gasto en inversión de capital en xAI y en la fábrica avanzada Terafab supere con creces lo indicado en el documento S-1, con 300.000 millones de dólares en inversión en IA planificada hasta finales de la década.
La arquitectura Rubin de Nvidia, optimizada para la inferencia y diseñada para reducir los costes por token, es fundamental tanto para Nvidia como para xAI. Esta implementación ha atraído a grandes empresas como Google y Anthropic, que han firmado acuerdos plurianuales con xAI por un total combinado de 75.000 millones de dólares.
La competencia por el capital especulativo y la cautela macroeconómica continúan moldeando el comportamiento del mercado, mientras que el sector de semiconductores se beneficia de los vientos de cola generados por esta histórica OPV.



