En un contexto de alta atención pública por las oscilaciones del mercado, conviene separar el ruido de lo esencial. El académico Juan Pablo Forno, de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile y director académico del Diplomado de Inteligencia Artificial, Estrategia y Aplicaciones de Negocios, ofrece una mirada didáctica sobre las criptomonedas, su infraestructura y los peligros para quienes no conocen sus particularidades.
La intención aquí es explicar con claridad qué representan estos activos digitales y qué cambios introducen en la forma de confiar y transferir valor.
Este texto resume definiciones clave, diferencias entre proyectos y consejos prácticos para usuarios y potenciales inversores.
Se conservan la fuente y el registro original de la publicación: Publicado el lunes 30 de marzo de 2026 y la autoría informativa de Josefa Gutiérrez, Prensa U. de Chile. A continuación se despliega información técnica y recomendaciones sin tecnicismos innecesarios.
Qué son y cómo operan las criptomonedas
En contraste con el sistema financiero tradicional, que depende de bancos y autoridades para validar y registrar movimientos, las criptomonedas proponen una alternativa basada en registros distribuidos. En términos sencillos, una criptomoneda es un activo digital que usa criptografía y redes descentralizadas para permitir intercambios verificables entre personas sin un intermediario central. El corazón técnico de esta propuesta es la blockchain, entendida como un libro contable público y compartido por muchos participantes que mantienen copias sincronizadas del historial de transacciones.
Mecanismos de validación y tipos principales
La forma en que se añaden registros a una blockchain varía según la tecnología. En el caso de Bitcoin, la validación se realiza mediante un mecanismo llamado Proof of Work, donde los denominados mineros usan poder computacional para resolver retos matemáticos y así asegurar la red, recibiendo una recompensa por su trabajo. Este método ha sido criticado por su consumo energético, lo que ha impulsado modelos alternativos como Proof of Stake, que requieren menos energía y funcionan de manera diferente al asignar derechos de validación según la participación en la red.
Distintas funciones dentro del ecosistema
No todas las monedas digitales cumplen el mismo propósito. Bitcoin suele verse como una reserva de valor, mientras que las stablecoins buscan mantener paridad con monedas tradicionales para ofrecer estabilidad. Por su parte, plataformas como Ethereum permiten ejecutar contratos inteligentes, programas que se ejecutan automáticamente cuando se cumplen condiciones, lo que habilita aplicaciones descentralizadas, sistemas de pago y la tokenización de activos físicos o digitales.
Riesgos, desafíos y recomendaciones prácticas
Aunque la tecnología ofrece alternativas interesantes, existen riesgos relevantes para usuarios desprevenidos. La volatilidad puede provocar pérdidas rápidas, y la custodia es personal: la posesión de claves privadas determina el acceso a los fondos, por lo que su pérdida implica la pérdida irreversible de activos. Además, proliferan proyectos sin sustento o fraudulentos y la regulación todavía está en desarrollo en muchos países, lo que añade incertidumbre legal y operativa.
Consejos para reducir riesgos
Para minimizar peligros, se aconseja informarse antes de invertir, usar billeteras seguras (incluyendo cold wallets para custodia a largo plazo), verificar la reputación de plataformas y proyectos, diversificar y evitar decisiones impulsivas por FOMO (miedo a quedarse fuera). El principal riesgo suele ser conductual: expectativas poco realistas y decisiones tomadas sin suficiente conocimiento.
El caso de Chile y un cierre educativo
En Chile la adopción ha sido moderada respecto a otros países; la estabilidad macroeconómica reduce el uso de criptomonedas como refugio frente a la inflación, por lo que su empleo se concentra más en la inversión que en pagos cotidianos. No obstante, las oportunidades tecnológicas son amplias: pagos digitales eficientes, contratos inteligentes y tokenización de activos pueden transformar servicios financieros y comerciales. El reto, concluye Forno, es tanto educativo como regulatorio: comprender la tecnología y diseñar marcos que protejan a los usuarios sin sofocar la innovación.
Fuente y contacto: Juan Pablo Forno, Facultad de Economía y Negocios, Universidad de Chile. Información complementaria y contexto provisto por Josefa Gutiérrez, Prensa U. de Chile. Publicado el lunes 30 de marzo de 2026.