El Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) conocido popularmente como fondos europeos ha sido un pilar fundamental en la recuperación económica del País Vasco tras la pandemia. Según un informe macroeconómico de la Viceconsejería de Economía, estos recursos están impulsando un crecimiento sostenido que se traducirá en cerca de 14.000 empleos y una riqueza acumulada superior a 10.500 millones de euros para 2030.
Estos fondos no solo han actuado como un amortiguador económico, sino que están sentando las bases para un desarrollo estructural en la comunidad autónoma. La inversión europea está permitiendo la consolidación de 4.000 puestos de trabajo a tiempo completo de carácter neto y estructural, lo que refleja un impacto duradero en el tejido productivo vasco.
Impacto económico y laboral de los fondos europeos
El informe destaca que la riqueza acumulada gracias a las ayudas comunitarias superará los 10.500 millones de euros al término de la década. Este crecimiento económico se debe en gran parte a las inversiones en infraestructuras, innovación y sostenibilidad, sectores clave para el desarrollo futuro de la región.
Además, los fondos europeos están impulsando la creación de empleo en diversos sectores, desde la industria hasta los servicios. La inversión en proyectos de transformación digital y energías renovables está generando nuevas oportunidades laborales y mejorando la competitividad de las empresas vascas.
El Euríbor alcanza su nivel más alto desde 2026
Mientras el País Vasco se beneficia de los fondos europeos, el Euríbor el índice de referencia para las hipotecas variables en España, ha cerrado julio de 2026 en el 2,855%, su nivel más alto desde septiembre de 2026. Este aumento tiene repercusiones significativas para los hipotecados, ya que las cuotas de las hipotecas variables contratadas hace un año experimentarán un incremento.
Por ejemplo, una persona con una hipoteca de 150.000 euros a 30 años y un diferencial del 0,99% más Euríbor verá un aumento de 64,78 euros al mes, lo que equivale a 777,36 euros al año. Este impacto es más notable al inicio del préstamo, cuando aún queda mucho principal por amortizar.
Factores que influyen en el aumento del Euríbor
Expertos consultados por Europa Press señalan que el recrudecimiento de las tensiones en el estrecho de Ormuz a mediados de julio ha elevado el precio del petróleo, lo que a su vez ha impulsado la inflación y las expectativas de subidas de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE).
Pedro Ruiz, portavoz de Finanzas Personales de Kelisto.es, explica que «el dato provisional del Euríbor de julio de 2026 no es muy halagüeño. El conflicto entre Estados Unidos e Irán ya no está generando un impacto meramente temporal sobre los precios, sino que empieza a tener efectos más estructurales».
Perspectivas futuras del Euríbor
Laura Martínez, portavoz de Iahorro, señala que «tras la relajación del mes de junio, las previsiones se acercan a la cifra del 3%. Es decir, la media en su conjunto transmite estabilidad, pero la evolución diaria refleja una tendencia alcista».
Pablo Vega, experto financiero de Roams, advierte que «aunque el mandato prioritario de la institución sea el control de los precios, someter a los hogares e hipotecados a un ciclo de tipos más duradero y exigente en pleno estancamiento económico es una jugada de altísimo riesgo».
Víctor López, consejero delegado de Rastreator, argumenta que el comportamiento del índice refleja que el mercado sigue ajustando sus expectativas sobre la política monetaria del BCE y contempla que los tipos de interés puedan mantenerse en niveles elevados durante más tiempo del que se esperaba hace unos meses.
De cara al cierre del presente ejercicio, desde Kelisto calculan que el Euríbor podría terminar 2026 en una horquilla de entre el 2,5% y el 2,7% si se produce una desescalada y los precios energéticos se moderan. Sin embargo, no se descarta que el indicador cierre el año más cerca del 3% si la inflación continúa repuntando y el BCE ejecuta nuevas subidas de tipos.



