Franklin Templeton ha anunciado la creación de una nueva división denominada Franklin Crypto tras la adquisición de 250 Digital, una filial que se escindió de CoinFund y que aporta experiencia en estrategias líquidas en criptomonedas. La operación no ha revelado términos financieros públicos, pero sí deja claro el objetivo: ofrecer servicios avanzados de activos digitales a clientes institucionales.
Esta decisión encaja en una tendencia en la que grandes gestores amplían su oferta más allá de ETFs y productos pasivos para desarrollar soluciones activas y personalizadas.
La nueva unidad reunirá al equipo de 250 Digital bajo la estructura de Franklin Templeton y estará liderada por ejecutivos que ya trabajan en el sector, como Christopher Perkins y Seth Ginns, quienes asumirán roles clave en la división.
El grupo reportará a la dirección de innovación de la firma, lo que refleja la intención de integrar la nueva capacidad dentro del núcleo estratégico de la gestora. Además, Franklin Templeton ya contaba con experiencia previa en productos tokenizados y en el lanzamiento de los primeros ETF de bitcoin en 2026, por lo que esta compra profundiza una apuesta en curso.
Qué incluye la operación
En la adquisición, Franklin Templeton incorpora tanto al personal como a las estrategias de inversión gestionadas por 250 Digital, pasando a ofrecerlas desde una unidad interna: Franklin Crypto. El acuerdo contempla que parte de la contraprestación se abone con tokens BENJI, vinculados al fondo monetario on-chain de la gestora, una aproximación pionera a pagos y liquidaciones en blockchain. Tokens BENJI en este contexto se refieren a los activos digitales que representan participaciones del fondo y que Franklin Templeton ha utilizado para sus iniciativas on-chain.
Equipo y liderazgos
El liderazgo de la nueva división combinará talento procedente de CoinFund y del propio Franklin Templeton, con roles definidos para gestionar inversiones y producto. Christopher Perkins asumirá la dirección de la unidad, mientras que Seth Ginns tomará responsabilidades como director de inversiones, apoyados por ejecutivos internos de activos digitales. Esta fusión de capacidades pretende ofrecer soluciones institucionales más sofisticadas, dirigidas a clientes como fondos de pensiones y fondos soberanos que demandan estructuras de exposición a cripto con controles de custodia, gobernanza y cumplimiento.
Oferta institucional y estrategia
Franklin Crypto se presenta como una respuesta a la creciente demanda institucional por exposición a activos digitales mediante estrategias activas. La firma gestionaba previamente aproximadamente 1.8 mil millones de dólares en activos digitales según sus comunicaciones, y ahora busca escalar ese negocio con productos dirigidos específicamente a grandes inversores. Oferta institucional aquí denota soluciones con niveles de personalización, procesos de debida diligencia y marcos de riesgo adaptados a inversionistas institucionales, en contraste con los productos minoristas tradicionales.
Innovación en tokenización y liquidaciones on-chain
Una de las novedades más relevantes del movimiento es el uso de activos tokenizados como parte del pago por la adquisición, lo que marca un hito en la aplicación práctica de la tokenización en fusiones y adquisiciones. Franklin Templeton ya había lanzado un fondo tokenizado en 2026 y extendió su accesibilidad a Ethereum y otras redes en 2026, por lo que esta operación actúa como un paso hacia la ejecución de transacciones corporativas con elementos on-chain. Tokenización hace referencia al proceso de representar derechos financieros mediante tokens en una cadena de bloques para facilitar la liquidación y la trazabilidad.
Implicaciones para el mercado
Al apostar por una unidad dedicada y por pagos con tokens BENJI, Franklin Templeton está enviando una señal a otras gestoras: el mercado institucional de cripto está madurando. La adquisición, que se espera cerrar en el segundo trimestre de 2026 sujeta a aprobaciones, podría acelerar la normalización de prácticas on-chain en entornos regulados y fomentar productos más complejos para grandes clientes. Aunque el mercado de criptomonedas sigue mostrando volatilidad, la ausencia de colapsos sistémicos recientes sugiere que las instituciones están dispuestas a avanzar en esta clase de activos con mayor cautela y sofisticación.