Declarar movimientos con criptomonedas en la Renta 2026 (la declaración que se presenta en 2026) requiere más atención que antes: no existe un mínimo exento por operación y Hacienda ya dispone de más información procedente de plataformas. En esta guía encontrarás qué operaciones están sujetas, cómo registrar cada movimiento y las obligaciones informativas que pueden activar sanciones si no se cumplen.
Mantén a mano balances, historiales de wallet y extractos de exchanges porque la transparencia fiscal es clave.
Antes de entrar en casillas y modelos, conviene aclarar conceptos: un airdrop es un reparto de tokens gratuito, staking son recompensas por ceder activos a redes o plataformas, y HODL se refiere a una posición mantenida sin vender.
Todos estos eventos pueden tener tratamiento distinto frente al IRPF, y algunos se declaran como ganancias patrimoniales mientras otros se consideran rendimientos o actividad económica. Lee cada apartado con calma para saber cómo clasificar cada movimiento.
Quién debe declarar y qué operaciones incluir
En líneas generales, debes declarar todas las operaciones que te supongan una ganancia o pérdida patrimonial durante 2026: compraventas, swaps entre criptomonedas, y pagos realizados con cripto por bienes o servicios. No hay mínimo por operación: incluso movimientos pequeños deben quedar reflejados. Además, eventos como airdrops o recompensas por staking se consideran ingresos que debes valorar en euros en el momento de su recepción. Si realizas minería y empleas medios materiales o personales de manera continuada, esa actividad se entiende como económica y exige alta como profesional o empresario.
Operaciones sujetas y excepciones
La obligación alcanza a compras, ventas, intercambios crypto-to-crypto y pagos con criptomonedas; en cambio, mantener saldo sin operar (HODL) no genera por sí sola una ganancia patrimonial hasta que vendas o cambies. Si tu saldo en plataformas extranjeras supera los 50.000 euros, entra en juego el modelo 721 como obligación informativa, y un incremento superior a 20.000 euros respecto a la declaración anterior también obliga a presentarlo de nuevo. Guardar trazabilidad de cada operación facilitará justificar importes y orígenes ante una comprobación.
Cómo reflejar las criptomonedas en la declaración
Para incluir tus movimientos en la declaración deberás usar las casillas específicas previstas por la Agencia Tributaria: las casillas 1800 y 1814 son las destinadas a operaciones con criptoactivos, donde se detalla la naturaleza del movimiento, la moneda, el valor de adquisición y el valor de transmisión. Cada operación exige su propia línea o registro con la información pertinente; si trabajas con múltiples wallets y exchanges, reúne los extractos que demuestren precios y comisiones para el cálculo correcto de la base imponible.
Casillas, documentación y modelo 721
Al completar las casillas 1800 y 1814 deberás indicar, para cada transacción, el nombre del token, el tipo de operación y los importes en euros. Para tenencias en el extranjero superiores a 50.000 euros es obligatorio presentar el modelo 721, y la normativa exige volver a informarlo si el saldo aumenta en más de 20.000 euros respecto al periodo precedente. Conserva archivos exportados de exchanges y registros de wallets: son la prueba para justificar valores de compra y venta ante Hacienda.
Cálculo de ganancias y reglas aplicables
Las ganancias o pérdidas se calculan como la diferencia entre valor de transmisión y valor de adquisición, incluyendo comisiones. Hacienda aplica el método FIFO (first in, first out), lo que significa que las primeras unidades compradas se consideran las primeras vendidas. Además, el tratamiento fiscal depende del tipo de ingreso: las ganancias patrimoniales tributan en la base del ahorro con tramos progresivos (19% hasta 6.000 €, 21% de 6.001 a 50.000 €, 23% de 50.001 a 200.000 €, 27% de 200.001 a 300.000 € y 30% a partir de 300.001 €), mientras que las recompensas por staking pueden considerarse rendimientos de capital mobiliario o, si se organizan como actividad, tributar en la base general.
Sanciones y recomendaciones prácticas
No declarar o informar incorrectamente puede acarrear sanciones significativas: además de las correcciones por el importe no declarado con recargos, existen multas específicas por omisión de datos y por incumplimiento del deber informativo. En algunos casos se han señalado sanciones cuantiosas para modelos informativos. Por ello, compensa invertir en control y registro adecuado desde el primer día, y recurrir a herramientas de trazabilidad que consoliden movimientos de múltiples plataformas.
Buenas prácticas para reducir riesgos
Implementa un sistema de seguimiento automático que centralice transacciones, separa wallets personales de las empresariales, y documenta el origen de fondos para actividades de staking o minería. Planificar ventas entre ejercicios fiscales puede suavizar el impacto del salto entre tramos del IRPF. Si tienes dudas, consulta con un asesor fiscal especializado en activos digitales: la correcta clasificación entre ganancia patrimonial, rendimiento del capital o actividad económica marca la diferencia ante Hacienda.