Ibex 35 cae tras la escalada del Brent y la tensión en el estrecho de Ormuz

El repunte del petróleo y la incertidumbre en el estrecho de Ormuz provocan ventas en bancos y eléctricas del IBEX 35, con alzas en algunos valores defensivos

La apertura del mes mostró un giro brusco en el ánimo inversor: el IBEX 35 registró una caída del 2,39% y retrocedió hasta los 17.356 puntos, en un contexto marcado por el fuerte encarecimiento del petróleo Brent, que subió alrededor del 5% y superó los 112 dólares por barril.

La tensión por el cierre efectivo del estrecho de Ormuz y episodios bélicos en la región reavivaron la aversión al riesgo, mientras otros índices europeos también corrigieron, con el Eurostoxx50 cayendo algo más del 1%, el CAC en torno al 1% y el DAX moderando pérdidas.

Este arranque conflictivo alteró la rotación sectorial y dejó movimientos pronunciados en valores concretos.

Qué ha impulsado la caída: el crudo y el riesgo geopolítico

La principal causa fue el repunte del precio del crudo, potenciado por noticias sobre ataques y maniobras navales en la región del Golfo.

Informes que apuntaban a incidentes con un buque estadounidense cerca del puerto de Jask y la escalada verbal entre las partes aumentaron la percepción de riesgo. En ese escenario el mercado estima que el BCE podría verse obligado a endurecer la política monetaria, algo que el miembro del consejo Peter Kazimir consideró muy probable. Sin embargo, cuando la inflación sube por un choque externo —en este caso la energía—, el impacto en crecimiento puede ser negativo, una combinación que resulta especialmente perjudicial para bancos y sectores sensibles al crédito.

Reacciones por sectores y valores

En el IBEX 35 los mayores retrocesos provinieron de la banca y de las eléctricas, reflejo de expectativas de menor demanda de crédito y mayores costes operativos. BBVA lideró las pérdidas con un descenso cercano al 4,86%, seguido por Banco Santander (-3,86%) y Unicaja (-3,7%). Otros grandes incluyen a Arcelormittal e IAG con caídas próximas al 3%. Entre las caídas sectoriales destacó también la presión sobre fabricantes de automóviles en Europa, afectados por nuevas amenazas de aranceles desde la Administración estadounidense; marcas como BMW, Mercedes-Benz y Volkswagen perdieron más del 2% en algunos mercados. En el lado positivo, Indra fue de las pocas ganadoras, subiendo cerca del 2,3%, junto a Grifols y Acerinox, que moderaron el castigo general.

Bancos bajo la lupa

El mercado valora dos fuerzas contrapuestas: por un lado, la posibilidad de subidas de tipos por parte del BCE para contener la inflación; por otro, la pérdida de dinamismo económico que acompaña a un choque de oferta energético. Cuando la inflación es exógena —provocada por un factor externo como el petróleo—, la banca suele acabar perjudicada porque se reduce el crecimiento económico y con él la demanda de crédito. Analistas como Darrell Cronk, del Wells Fargo Investment Institute, advierten de que incluso una desescalada rápida no borraría las secuelas en precios energéticos, actividad industrial y primas de riesgo, lo que puede condensar presión sobre los márgenes bancarios.

Logística energética y efectos en la cadena de suministro

El estrecho de Ormuz es una vía clave: aproximadamente el 20% del petróleo y del GNL mundial transita por allí, por lo que cualquier interrupción eleva los precios globales de la energía. Además, factores técnicos como el vencimiento de contratos de futuros en determinadas referencias contribuyeron a movimientos bruscos en los precios intradía, amplificando la volatilidad. Más allá de la gasolina, el alza en costes energéticos impacta a los fertilizantes, al transporte y a las aerolíneas, que ya han empezado a trasladar parte del encarecimiento a las tarifas y a reducir capacidad en rutas afectadas.

Perspectivas y conclusiones

Los analistas mantienen la cautela: aunque algunas medidas como el escolta naval propuesto por la Administración de Estados Unidos intentan garantizar el tráfico, la incertidumbre persiste y los efectos sobre las expectativas de inflación podrían perdurar. En este ambiente los inversores muestran aversión al riesgo y se produce una rotación hacia valores defensivos y sectores menos expuestos al ciclo. En resumen, el repunte del Brent y la escalada geopolítica han creado una tormenta perfecta para el IBEX 35, con impactos claros en la banca, las eléctricas y las compañías ligadas al transporte y la industria, mientras que algunos títulos se han revelado como refugio temporal.

En las próximas sesiones será clave vigilar la evolución del precio del petróleo, las señales del BCE y cualquier novedad en la navegación por el estrecho, ya que estos elementos marcarán la dirección de los mercados y la probabilidad de que las caídas se estabilicen o se intensifiquen.

Scritto da Sarah Finance

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