La sesión bursátil española terminó con el IBEX 35 en 18.104 puntos tras anotarse una subida del 0,14%, gracias a un empuje final que contrarrestó las ventas que dominaron gran parte del día. A nivel internacional, la jornada fue desigual: mientras algunos índices europeos acusaron caídas, los referentes estadounidenses mostraron un comportamiento mixto, con el S&P 500 prácticamente plano y el Nasdaq con ligeros avances.
Esta mezcla refleja un mercado que intenta digerir noticias geopolíticas y datos macro sin perder la cautela.
Causas de la volatilidad: tregua frágil y negociaciones
El origen del nerviosismo está en la llamada tregua frágil entre estados unidos e Irán, que inicialmente provocó optimismo pero derivó en dudas cuando las dos partes se acusaron de incumplimiento.
Los mercados ahora focalizan su atención en la durabilidad del acuerdo y en las conversaciones previstas en Pakistán. Como recuerda Bradford Smith, de Janus Henderson Investors, mientras la incertidumbre geopolítica permanezca alta, lo relevante para los activos será la estabilidad de ese alto el fuego, el volumen de paso por el estrecho de Ormuz y la posibilidad real de un acuerdo definitivo.
Cómo afectó la energía: movimientos bruscos en el crudo
El crudo experimentó oscilaciones notables durante la jornada. Tras momentos de alivio que llegaron a presionar los precios a la baja, la incertidumbre reactivó las compras en el mercado energético y el petróleo llegó a repuntar cerca de un 5%, rondando de nuevo los 100 dólares por barril. Analistas de Goldman Sachs advierten sobre escenarios más severos: si el estrecho de Ormuz permaneciera cerrado durante periodos prolongados, las compañías, consumidores e inversores tendrían que afrontar precios significativamente superiores. Estos vaivenes energéticos son una de las principales fuentes de inquietud para la renta fija y variable.
El pulso macro: inflación subyacente y consumo en EEUU
En el frente macro, los datos de Estados Unidos aportaron una lectura que complica las expectativas: el índice de precios del gasto en consumo personal subyacente (PCE subyacente) subió un 0,4% respecto al mes anterior y alcanza un 3% interanual, la referencia preferida por la Reserva Federal para la inflación subyacente. Al mismo tiempo, el gasto de los consumidores apenas avanzó en febrero, un signo de desaceleración que convive con presiones de precios persistentes. Para la Fed, una inflación del 3% es un argumento para mantener los tipos hasta ver una evolución más clara, según analistas como Jeff Roach, de LPL Financial, que subraya las tensiones en sectores como la sanidad y los servicios financieros.
Renta variable española: ganadores y perdedores
La sesión dejó movimientos diferenciados entre valores del IBEX 35. A la baja destacó Grifols, que lideró las pérdidas con un descenso del 5,9%, seguida por Amadeus (-2,06%), BBVA y Fluidra (ambas alrededor del -1,69%). Otros títulos que retrocedieron fueron Telefónica y Arcelormittal (≈ -1,5%), así como Indra y Solaria (≈ -1,3%).
Subidas destacadas
En el lado positivo, las energéticas sobresalieron: Naturgy repuntó cerca del 2%, Endesa avanzó un 1,7% y Repsol subió un 1,5%, impulsada por la volatilidad del petróleo. Este patrón refleja la sensibilidad del mercado español a los precios de la energía y a las noticias geopolíticas que influyen en la oferta global.
Contexto internacional
Fuera de España, las plazas europeas terminaron con variaciones negativas en conjunto —el DAX retrocedió aproximadamente un 1,4% y el CAC cedió cerca de un 0,6%— mientras que Wall Street mostró movimientos más moderados. Los inversores permanecen atentos a la evolución del conflicto, a la gestión del tráfico en el estrecho de Ormuz y a futuros indicadores macro que puedan clarificar el rumbo de la inflación y las expectativas de política monetaria.
Perspectivas y riesgo para las próximas sesiones
La lectura final es de prudencia: la ligera subida del IBEX 35 no elimina los riesgos latentes. Los intercambios continuos de acusaciones entre Washington y Teherán, las negociaciones en Pakistán y los datos económicos estadounidenses conforman un cóctel que puede traducirse en amplitud de movimientos. Para los inversores, los focos a seguir son claros: la estabilidad de la tregua, el flujo de petróleo por el estrecho de Ormuz y la trayectoria de la inflación subyacente, factores que determinarán si el mercado inicia una senda de normalización o vuelve a episodios de alta volatilidad.