Ibex 35 sube 3,7% en la semana mientras los mercados vigilan Oriente Medio

El Ibex 35 se anota una subida semanal notable gracias a la tranquilidad que generó la lectura de inflación en Estados Unidos, aunque la tensión en Oriente Medio y la volatilidad del petróleo mantienen alerta a los inversores

El IBEX 35 cerró la sesión con un avance que situó al índice en torno a los 18.204 puntos, anotando una subida semanal próxima al 3,7%. Este repunte refleja un mayor apetito por el riesgo entre los inversores, que han dejado a un lado por el momento las noticias más negativas sobre la geopolítica.

Aun así, la tregua pactada entre Estados Unidos e Irán ha sido calificada como muy frágil y sigue pendiente de nuevas rondas de negociación que podrían aclarar o tensar de nuevo la situación.

Cómo influyeron los datos de inflación en Wall Street

La pieza clave que tranquilizó a los mercados fue la lectura de la inflación en Estados Unidos, que se situó en un 3,3% interanual, en línea con las expectativas. La reacción fue inmediata: las bolsas, incluida la estadounidense, registraron avances y el S&P 500 quedó en camino de firmar su mejor semana desde mayo.

La inflación subyacente, es decir, la medida que sigue de cerca la Reserva Federal, permaneció relativamente contenida, lo que reforzó la idea de que los responsables de la política monetaria pueden mantener un tono más pausado y que los mercados continúan descontando un posible recorte de tipos en 2026.

La geopolítica sigue condicionando el mercado energético

A pesar del optimismo por los datos macro, la situación en Oriente Medio actúa como elemento de riesgo permanente. La tregua entre EEUU e Irán abrió la esperanza de una reapertura del tráfico por el estrecho de Ormuz, pero la falta de claridad sobre los términos del acuerdo y nuevas negociaciones que siguen en pie mantienen la incertidumbre. El mercado petrolero respondió con volatilidad: el crudo se movió entorno a los 96 dólares por barril en la sesión de cierre europea, y cualquier noticia que implique un deterioro del alto el fuego podría volver a presionar al alza los precios.

El petróleo como termómetro

Desde el inicio del conflicto, el petróleo ha funcionado como barómetro de riesgo. Las subidas o bajadas del crudo impactan directamente en sectores energéticos y en las expectativas inflacionarias. Por ahora, las rentabilidades de los bonos repuntaron ligeramente pero los traders mantienen expectativas de ajustes de política en 2026, lo que deja a los mercados en un escenario de cautela vigilante.

Ganadores y perdedores en el Ibex

En la composición del índice español destacó la fuerte divergencia entre sectores. Por un lado, Repsol lideró las pérdidas con una caída cercana al 5,8%, penalizada por la sensibilidad del negocio energético a los movimientos del crudo. También sufrieron Indra y Solaria, con recortes próximos al 4% y al 3% respectivamente; en el caso de Indra, las noticias sobre posibles desembolsos de hasta 1.250 millones para completar una operación corporativa añadieron presión sobre su cotización.

Los bancos tiran del índice

En el lado positivo, la banca fue protagonista al ofrecer apoyo al selectivo: BBVA y Arcelormittal encabezaron las subidas con avances alrededor del 2,5%, mientras que entidades como Banco Santander, Bankinter y Unicaja registraron ganancias relevantes. Este comportamiento refleja la preferencia de los inversores por valores cíclicos y financieros cuando el sentimiento de riesgo mejora.

Perspectivas y riesgos a vigilar

El mensaje para los próximos días es de prudencia: el mercado celebra la calma que han dado los datos de inflación, pero no desconecta el radar ante la posibilidad de nuevos episodios de tensión en Oriente Medio o variaciones bruscas en los precios energéticos. Además, la caída de la confianza del consumidor en Estados Unidos, que tocó mínimos recientes según los datos más recientes, recuerda que la mejora en los mercados no elimina frágiles riesgos macroeconómicos que podrían condicionar la evolución de los precios y la decisión de los bancos centrales.

En resumen, el IBEX 35 ha recortado distancias gracias a una combinación de datos macro favorables y un renovado apetito por el riesgo, pero la jornada cerró con un claro recordatorio: la estabilidad sigue condicionada por la geopolítica y por la evolución de precios energéticos e inflación, factores que seguirán marcando la agenda de inversores y gestores.

Scritto da Paolo Damiani

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