La bolsa española experimentó un repunte significativo en una jornada de menor tensión geopolítica: el IBEX 35 subió un 1,8% y volvió a situarse en torno a los 17.667 puntos. Los inversores reaccionaron con compras tras declaraciones que apuntan a la continuidad de la tregua entre Irán y Estados Unidos, lo que redujo la prima de riesgo asociada a eventuales interrupciones en el suministro energético y favoreció la caída del precio del petróleo Brent, hasta niveles próximos a los 111 dólares por barril.
En el mercado confluyeron varios factores: por un lado, el alivio geopolítico; por otro, una batería de resultados empresariales que ofreció lecturas mixtas. Analistas y gestores interpretaron las noticias como una ventana para reducir posiciones defensivas y reabrir exposición a valores cíclicos e industriales.
Además, la colocación de deuda pública y movimientos en la banca europea completaron la jornada, aportando señales contrapuestas en cuanto a rentabilidades y percepción de riesgo.
Factores que marcaron la sesión
La calma llegó tras mensajes públicos de autoridades y negociadores.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que la tregua iniciada hace semanas se mantiene, y el canciller iraní Abbas Araghchi apuntó en redes que las conversaciones «avanzan», aunque advirtió sobre la posibilidad de nuevas escaladas si actores externos no actúan con prudencia. Estas declaraciones moderaron el temor a una nueva crisis en el estrecho de Ormuz, un cuello de botella vital para el transporte de crudo. En este contexto, expertos como Chris Senyek de Wolfe Research mantienen como hipótesis base una resolución a corto plazo que permitiría la normalización del flujo de energía y la consiguiente corrección a la baja de precios.
Impacto sobre la energía y las materias primas
El retroceso del Brent —cercano al 3%— fue una de las reacciones más claras: los mercados descuentan menor riesgo en las rutas marítimas y, por tanto, menos presión alcista en los costes energéticos. Esta dinámica influyó en sectores sensibles al precio del petróleo y favoreció a compañías vinculadas a infraestructuras y construcción, cuyo coste de financiación y de materias primas se percibe ahora ligeramente más cómodo. No obstante, los estrategas advierten que la volatilidad puede regresar si las conversaciones diplomáticas se enfrían o si hay incidentes puntuales en la región.
Resultados corporativos y movimientos en el selectivo
En lo corporativo, la jornada dejó lecturas desparejas. Banco Sabadell publicó un beneficio neto de 284 millones en el primer trimestre, cifra que representa una caída del 28,1% y quedó por debajo de las expectativas por costes de reestructuración y el impacto de la venta de TSB; pese a ello, el título cerró en positivo (+0,65%) gracias al rebote general del mercado. Unicaja presentó un beneficio de 161 millones en el primer trimestre de 2026, un avance del 1,4% que impulsó su cotización y permitió cierto alivio dentro del sector financiero español.
Valores destacados
Los mayores ascensos recayeron en ACS, que se disparó casi un 9,9% tras la revisión al alza de su precio objetivo por parte de Jefferies, que espera un fuerte crecimiento de beneficios impulsado por la actividad en Estados Unidos y la demanda de infraestructuras; también brillaron Acerinox e Indra, con subidas relevantes. En el lado negativo sobresalieron Cellnex y Grifols, que anotaron caídas moderadas. Fuera del índice, la ingeniería TSK comunicó su salida a bolsa prevista para el 13 de mayo con una valoración estimada de 600 millones de euros.
Contexto internacional y señales macro
El panorama europeo de banca mostró resultados dispares: HSBC cayó alrededor de un 7% tras publicar cifras trimestrales por debajo de lo esperado debido a mayores costes y deterioros, mientras que UniCredit repuntó un 6,3% tras anunciar un beneficio récord impulsado por ingresos, comisiones y trading. En España, el Tesoro Público adjudicó 6.463 millones de euros en letras a seis y doce meses, reduciendo la rentabilidad a seis meses pero elevándola a un año hasta niveles no vistos desde septiembre de 2026, lo que refleja ajustes en la curva de tipos.
Otros referencias globales completaron el día: la decisión del banco central de Australia de elevar los tipos hasta el 4,35% subrayó que la inflación sigue condicionando la política monetaria en varios polos económicos; la rentabilidad del bono a 10 años en Estados Unidos se situó en torno al 4,412%, y activos como el bitcoin y el ethereum mostraron estabilidad relativa frente a la renta variable. En conjunto, la jornada dejó una mezcla de optimismo táctico y cautela estratégica entre gestores e inversores.