La Agencia Tributaria ingresa 56.702 millones en enero y febrero de 2026

Un impulso notable en la recaudación fiscal impulsa el superávit y reduce el déficit: análisis de cifras clave y riesgos

La agencia tributaria ha comenzado 2026 con un ritmo de ingresos muy por encima del año anterior: en los dos primeros meses del ejercicio se han ingresado 56.702 millones de euros, lo que supone un incremento interanual del 13,5%.

Estos datos revelan un arranque del año más intenso que el cierre del ejercicio previo, cuando la recaudación anual alcanzó los 325.356 millones de euros.

Febrero vuelve a ser un mes determinante en el calendario fiscal por concentrar varias obligaciones recurrentes: declaraciones del cuarto trimestre del IVA, pagos fraccionados del IRPF y tributos vinculados a productos energéticos y alcohol.

Además, en 2026 se ha adelantado el primer pago a cuenta del nuevo impuesto a la banca, que aportó 543 millones a las arcas públicas.

Resultados de enero-febrero de 2026

En términos desagregados, la evolución de los principales impuestos muestra puntos de apoyo distintos: el IRPF aumentó un 8,1%, hasta situarse en 29.637 millones; el IVA creció un 9,9%, alcanzando 25.715 millones; y los Impuestos Especiales subieron un 0,5%, con 3.587 millones.

A la espera de la liquidación del impuesto sobre Sociedades, estos flujos han sido determinantes para explicar la cifra global.

Por qué febrero pesa más

Además de las obligaciones periódicas, febrero concentra pagos que suelen reflejar la actividad económica del trimestre anterior. La presencia del IVA del cuarto trimestre y los pagos fraccionados de IRPF amplifican la sensibilidad del mes a la evolución del consumo y de las nóminas. También inciden gravámenes sobre la producción energética y los impuestos especiales, que tradicionalmente generan volúmenes relevantes en este periodo.

Balance anual y repercusiones sobre el déficit

El avance acumulado en los primeros meses se apoya en un registro anual previo robusto: en 2026 la recaudación cerró en 325.356 millones de euros, con un incremento interanual del 10,4%. Ese resultado ayudó a reducir el déficit hasta cifras que no se veían desde 2008 y posibilitó el primer superávit primario desde 2007, según las fuentes oficiales.

Factores macro que explican la subida

Entre los motores que explican el buen comportamiento de los ingresos figuran la recuperación del empleo, el crecimiento del PIB y la evolución positiva de salarios y beneficios empresariales. El aumento de las retenciones salariales impulsó el peso del IRPF, mientras que la actividad de consumo elevó la recaudación por IVA. A esto se suman medidas fiscales puntuales, como la reciente incorporación del impuesto a la banca, que en 2026 ha adelantado parte de su carga y ha aportado liquidez inmediata.

Riesgos y lo que viene en los próximos meses

La trayectoria de la recaudación para el resto del año estará condicionada por decisiones políticas y cambios en la tributación indirecta. El Gobierno ha aplicado reducciones en el IVA de la electricidad, el gas y los carburantes (del 21% al 10%) y bonificaciones en algunos tributos a la energía, lo que moderará los ingresos futuros. Estas medidas alivian la factura de hogares y empresas, pero actúan como freno sobre el crecimiento de la recaudación a corto plazo.

Escenarios y señales a seguir

Los analistas y los responsables de Hacienda deberán vigilar tres variables clave: la evolución del consumo privado, el comportamiento de los beneficios empresariales que afectan a Sociedades, y la ejecución del calendario de nuevos tributos, como el gravamen a la banca. Si el empleo y el PIB mantienen su dinamismo, la presión sobre los ingresos se suaviza; en caso contrario, las rebajas fiscales en energía podrían erosionar la tendencia alcista observada en enero y febrero.

En conjunto, los primeros datos de 2026 muestran una recaudación vigorosa, con impacto favorable en el equilibrio presupuestario, pero con factores estructurales y coyunturales que introducen incertidumbres. Mantener el equilibrio entre soporte a la economía y sostenibilidad de ingresos será el reto para los próximos trimestres.

Scritto da Anna Vitale

Mercados nerviosos: petróleo, inflación y la posibilidad de una tregua marcan el cierre de marzo