Si alguna vez has buscado una herramienta de email marketing, sabes cómo empieza la historia. Abres Google, comparas precios, lees tres artículos que parecen escritos por la misma persona… y sigues sin tener claro cuál elegir. Todas prometen ser fáciles, potentes y “la mejor opción del mercado”. Spoiler: no todas lo son.
Para ahorrarte horas de lectura y decisiones a medias, hoy vamos a comparar Mailrelay con otras plataformas conocidas como MailerLite, Brevo (antes Sendinblue), Mailjet y compañía, pero desde un ángulo distinto: pensando en la vida real, no en la teoría perfecta.
Y sí, adelantamos algo importante: Mailrelay no solo compite, sino que juega con ventaja en varios puntos clave.
Mailrelay: cuando el plan gratuito no es una broma
Empecemos por lo que a todos nos interesa, aunque algunos finjan que no: el plan gratuito. Porque no es lo mismo “gratis” que “gratis pero inútil”.
Mailrelay ofrece el mayor plan gratuito del mercado: hasta 80.000 emails al mes para 20.000 contactos, sin límites diarios y con todas las funciones activas. No hay letra pequeña escondida ni bloqueos raros cuando empiezas a crecer.
Esto significa que puedes lanzar campañas, probar automatizaciones, segmentar tu base de datos y analizar resultados como si estuvieras pagando, algo que la mayoría de herramientas no permite ni de lejos. Para pequeñas empresas, startups, creadores de contenido u ONGs, esto es oro puro.
El soporte que sí responde (y no con un bot simpático)
Aquí viene uno de los puntos más infravalorados… hasta que lo necesitas. El soporte.
Muchas plataformas ofrecen ayuda “24/7”, pero cuando tienes un problema real acabas hablando con un chatbot que te envía a un artículo genérico. Mailrelay va por otro camino: soporte humano, multilingüe y accesible, incluso en el plan gratuito, por teléfono, chat o tickets.
Esto no es solo comodidad. Es tranquilidad. Saber que, si algo falla antes de un envío importante, hay alguien al otro lado que te ayuda de verdad. Para quienes trabajan con el email marketing como canal clave, este detalle marca una diferencia enorme.
Entregabilidad: el verdadero campo de batalla
Enviar correos no tiene ningún mérito si no llegan a la bandeja de entrada. Y aquí es donde muchas comparativas se quedan cortas.
Mailrelay destaca por su excelente entregabilidad, gracias a rangos de IPs propios y sistemas diseñados específicamente para mejorar la reputación del envío. Esto es clave tanto para proyectos pequeños como para empresas que manejan millones de correos al mes.
Mientras otras herramientas funcionan bien hasta cierto volumen, Mailrelay está preparada para escalar sin que tus campañas acaben en spam. Y cuando el email forma parte directa de las ventas o la comunicación con clientes, esto no es negociable.
Mailrelay vs MailerLite: sencillo está bien… hasta que se queda corto
MailerLite es agradable, visual y fácil de usar. Nadie lo discute. Es una buena puerta de entrada si solo quieres enviar newsletters básicas. El problema aparece cuando necesitas ir un paso más allá.
Su plan gratuito limita funciones y contactos, y muchas opciones interesantes quedan reservadas para planes de pago. Mailrelay, en cambio, te permite trabajar desde el inicio con una visión más profesional, sin sentir que estás usando una versión “capada”.
Si tu proyecto va a crecer —y esperemos que sí—, Mailrelay te evita el típico cambio de herramienta a los seis meses.
Mailrelay vs Brevo: libertad frente a límites diarios
Brevo es conocida por su enfoque multicanal y su modelo de precios flexible. Suena bien… hasta que te topas con los límites diarios de envío, incluso en planes gratuitos.
Mailrelay elimina ese problema de raíz. No hay topes diarios, lo que te permite enviar campañas cuando realmente lo necesitas, sin hacer malabares ni esperar al día siguiente para terminar un envío.
Además, el soporte de Brevo en planes básicos es bastante más limitado, mientras que Mailrelay mantiene una atención constante desde el primer momento.
Mailrelay vs Mailjet: potencia técnica o enfoque práctico
Mailjet es una herramienta sólida, especialmente pensada para desarrolladores y envíos transaccionales. Si tu equipo es muy técnico, puede encajar. Pero para perfiles de marketing, agencias o negocios, no siempre resulta la opción más cómoda.
Mailrelay consigue algo complicado: ser potente sin ser complicada. Ofrece control, estadísticas claras y capacidad de envío masivo, sin obligarte a entender configuraciones técnicas complejas desde el primer día.
Y, de nuevo, su plan gratuito es muy superior en volumen y funciones.
¿Y las demás herramientas “estrella”?
ActiveCampaign, GetResponse, Moosend… todas son buenas, pero con un problema común: o no tienen plan gratuito real o se encarecen muy rápido. Funcionan bien cuando ya facturas, pero no tanto cuando estás creciendo.
Mailrelay apuesta por acompañarte desde el principio, no por presionarte para pagar cuanto antes. Esa filosofía explica por qué tantos usuarios empiezan con el plan gratuito y se quedan cuando su proyecto escala.
Entonces, ¿para quién es Mailrelay?
Mailrelay es una gran opción si:
- Quieres un plan gratuito potente y sin trampas
- Necesitas soporte humano, incluso sin pagar
- Te importa de verdad la entregabilidad
- Planeas crecer sin cambiar de herramienta cada año
- Trabajas —o trabajarás— con grandes volúmenes de envío
Por eso, Mailrelay funciona igual de bien para un pequeño negocio que para una empresa con millones de emails al mes.
Menos promesas, más hechos
En un mercado lleno de herramientas que suenan bien en la web pero se quedan cortas en el uso real, Mailrelay destaca por algo muy simple: cumple lo que promete.
No intenta deslumbrar con palabras bonitas, sino con hechos: un plan gratuito líder, soporte accesible y una infraestructura pensada para que tus correos lleguen donde deben. Y eso, en email marketing, es lo que realmente importa.