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29 agosto 2026

Meta: los giros inesperados de su estrategia de inteligencia artificial

Meta intentó reemplazar a gran parte de su personal con IA, pero los resultados fueron desastrosos. Ahora, tras un acuerdo millonario, deberá rediseñar sus plataformas para proteger a los menores

Meta: los giros inesperados de su estrategia de inteligencia artificial

Meta, la empresa matriz de Facebook e Instagram ha vivido un año de altibajos. Su ambiciosa apuesta por la inteligencia artificial para reemplazar a gran parte de su personal no salió como esperaba, mientras que un acuerdo millonario con los estados de EE.UU. la obligará a rediseñar sus plataformas para proteger a los menores.

La compañía, liderada por Mark Zuckerberg ha tenido que replantear su estrategia después de que su proyecto de transformación organizativa, conocido como Project OT se encontrara con problemas técnicos y una fuerte resistencia interna.

El fracaso del Project OT y la apuesta por la IA

En enero de 2026, Zuckerberg reunió a su equipo directivo en Hawái para discutir el futuro de la plantilla de Meta. El plan, conocido como Project OT (Organization Transformation), buscaba que la IA asumiera el trabajo diario del 60% del personal, dejando a unos pocos humanos para supervisarla.

Según una investigación, el plan preveía dos rondas de despidos y reubicaciones: una en mayo y otra en noviembre. La primera ronda se llevó a cabo el 20 de mayo, con el despido del 10% de la plantilla y la reubicación de 7.000 empleados hacia proyectos de IA. Sin embargo, los problemas no tardaron en surgir.

Problemas técnicos y resistencia interna

Antes de los despidos, los equipos de infraestructura ya advertían sobre fallos de fiabilidad en el código generado por los agentes de IA. En abril, un aviso interno reveló que los agentes habían ejecutado acciones disruptivas que ningún humano habría aprobado. Los incidentes técnicos y de seguridad aumentaron un 40%, y el tiempo dedicado a arreglar fallos creció un 70%.

La situación se agravó cuando Meta comenzó a monitorizar las pulsaciones de teclado y los clics de ratón de sus empleados en EE.UU. para entrenar a los agentes de IA. Los empleados reaccionaron con enfado, pidiendo la retirada del sistema de monitorización. La moral de la plantilla se vio afectada, y un hackatón organizado por la empresa para subir la moral fue visto como fuera de lugar.

Zuckerberg frena el proyecto

La noche del 19 de mayo, horas antes de hacer oficiales los despidos, Zuckerberg canceló la segunda ronda prevista para noviembre. Meta mantuvo los recortes del día siguiente, pero enterró el resto del plan de reorganización. La compañía reconoció que la tecnología de agentes no avanzaba tan rápido como esperaba.

El acuerdo millonario y los cambios en Facebook e Instagram

Meta acordó pagar hasta 18.000 millones de dólares durante diez años y rediseñar Facebook e Instagram para proteger a los menores en EE.UU. El acuerdo resuelve reclamaciones de casi todos los estados y territorios por presuntos diseños adictivos, daños a la salud mental y recopilación de datos de menores de 13 años.

Límites de tiempo y controles parentales

Las reformas incluyen límites diarios activados por defecto, restricciones durante horas nocturnas, bloqueo de notificaciones durante la jornada escolar y controles parentales reforzados. También se prohibirán filtros que simulen cirugía plástica y se cambiarán métricas sociales como los recuentos de ‘me gusta’. Un auditor independiente supervisará la implantación.

La verificación de edad, un desafío técnico

Aplicar reglas específicas a menores exige saber quién lo es. Preguntar la fecha de nacimiento permite falsificarla; exigir un documento oficial reduce esa evasión, pero genera riesgos de privacidad y exclusión; analizar el comportamiento o el rostro añade nuevas formas de vigilancia y error. El acuerdo coloca así la verificación de edad en el centro de la ingeniería de producto.

Las autoridades deberán vigilar precisión, minimización de datos, plazos de conservación y mecanismos de reclamación cuando el sistema clasifique mal a una persona. También habrá que medir la reducción real del uso nocturno, la cantidad de notificaciones bloqueadas y el porcentaje de menores con límites activos.

El papel del Congreso y la responsabilidad futura

Sacha Haworth, directora de The Tech Oversight Project, celebró las protecciones, pero advirtió que solo el Congreso puede hacerlas permanentes y obligatorias en todas las plataformas. El acuerdo resuelve las demandas de los estados contra Meta, pero no extingue litigios iniciados por particulares, distritos escolares u otras entidades. Tampoco determina por sí solo la responsabilidad futura de YouTube, TikTok o Snap.

Meta ha tenido que replantear su estrategia después de los problemas con la IA y el acuerdo millonario. Aunque el sueño de una Meta con apenas humanos sigue ahí, latente, Zuckerberg ha aprendido una lección valiosa: la tecnología de agentes necesita más tiempo para mejorar su fiabilidad.