El panorama del sector asegurador está experimentando una transformación significativa en 2026. A pesar de su papel cada vez más estratégico en un mundo convulso, marcado por riesgos geopolíticos y climáticos, el crecimiento de los ingresos operativos se está ralentizando. Según el último informe del Swiss Re Institute titulado World insurance in 2026: shock absorbers in a fragmenting world la industria se encuentra en un punto de inflexión.
Desaceleración en el crecimiento de las primas
Las proyecciones del Swiss Re Institute indican que el crecimiento real de las primas totales, tanto de vida como de no vida, será del 1,3% en 2026 y del 1,6% en 2027, una cifra inferior al 3,9% registrado en 2026. Se espera que el sector recupere una tasa de crecimiento cercana al 2% la tendencia histórica, en los años siguientes.
Esta desaceleración no será uniforme en todos los ramos. Los seguros generales o de no vida serán los más afectados, con un aumento de las primas reales del 0,6% en 2026 y del 1% en 2027. La mayor competencia en precios y la pérdida de dinamismo económico son factores clave que limitan el potencial de esta área.
Crecimiento sólido en seguros de vida
Por otro lado, los seguros de vida que incluyen las pólizas de ahorro, mantendrán un crecimiento sólido del 2,3% en términos reales en 2026, impulsado por una mayor rentabilidad y tipos de interés más altos. Para 2027, se anticipa un aumento de las primas de vida del 2,4%.
Panorama global y desafíos emergentes
Los analistas de la reaseguradora explican que detrás de estas perspectivas hay un cambio estructural en el entorno global. El mundo está más expuesto a perturbaciones recurrentes y a una fragmentación económica y geopolítica. «Se está volviendo más vulnerable a las crisis y más dividido», afirman.
El conflicto en Oriente Próximo se ha convertido en el último shock global de oferta, sugiriendo que el peligro de nuevas interrupciones en las cadenas de suministro seguirá siendo relevante. En este contexto, la diversificación del riesgo se está volviendo más complicada, aunque la necesidad de protección se intensifica.
La inflación mundial se mantendrá por encima de las expectativas previas a la crisis, con un repunte del 4% en 2026 antes de moderarse al 3,3% en 2027. En paralelo, el crecimiento económico mundial se ralentizará hasta el 2,5% y los tipos de interés permanecerán elevados durante más tiempo.
El impacto de la inteligencia artificial y las inversiones globales
Entre las grandes palancas de la economía global, los expertos destacan el desarrollo de la inteligencia artificial que impulsará la inversión en Estados Unidos y varias economías asiáticas, además de generar nuevas necesidades de cobertura aseguradora. Sin embargo, el auge de esta tecnología también ejercerá presión sobre la inflación a corto plazo al incrementar la demanda de energía, componentes electrónicos y materiales para la construcción.
El informe considera que la economía mundial está iniciando un nuevo ciclo de fuertes inversiones en activos asegurables, especialmente en centros de datos, infraestructuras energéticas y fabricación avanzada. Estos proyectos presentan perfiles de riesgo más complejos y, en muchos casos, se ubican en zonas expuestas a fenómenos climáticos extremos, poniendo de relieve la importancia del reaseguro.
