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17 junio 2026

Policía Nacional desarticula organización criminal que defraudaba con inversiones falsas en criptoactivos

Una red criminal prometía altos rendimientos con inversiones en criptomonedas, pero en realidad operaba un esquema Ponzi que dejó 121 víctimas y pérdidas de 288.000 euros.

Policía Nacional desarticula organización criminal que defraudaba con inversiones falsas en criptoactivos

En una operación conjunta, la Policía Nacional ha desmantelado una organización criminal dedicada a estafar a inversores mediante falsas inversiones en criptomonedas. La red, que operaba en Madrid, Guadalajara y Barcelonaha dejado 121 víctimas con pérdidas que ascienden a 288.000 euros.

Los detenidos, 23 en total, son acusados de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal. La investigación ha revelado un sofisticado esquema Ponzi que utilizaba la plataforma Tofroya alertada por la Comisión de Valores y Bolsa de Estados Unidos (SEC) como posible operación fraudulenta.

El engaño: promesas de altos rendimientos

La organización captaba a sus víctimas prometiendo elevadas rentabilidades mediante inversiones en criptomonedas. Utilizaban redes sociales, reuniones presenciales, llamadas telefónicas y aplicaciones de mensajería para ganar la confianza de los inversores. Una vez conseguida, les instaban a realizar transferencias bancarias o a adquirir criptomonedas que luego quedaban bajo el control de la red.

Uno de los elementos clave del fraude era la devolución parcial de pequeñas cantidades de dinero a algunos inversores. Estas devoluciones actuaban como cebogenerando una falsa sensación de solvencia y animando a las víctimas a aumentar sus aportaciones e incluso a captar nuevos clientes entre sus conocidos.

La fachada de legalidad

Para dar apariencia de legalidad, la organización disponía de oficinas abiertas al público, imagen corporativa, personal uniformado y una aplicación móvil que simulaba el funcionamiento de una entidad de inversión legítima. Todo esto contribuía a transmitir confianza y a ocultar el carácter fraudulento de la actividad.

Las pesquisas revelaron un complejo sistema de movimientos financieros destinado a dificultar el rastreo del dinero. Los fondos eran distribuidos entre numerosas cuentas bancarias controladas por miembros de la red y una parte importante se transformaba en criptomonedas que eran transferidas a través de múltiples carteras digitales para ocultar su origen.

La operación policial

Durante la operación, los agentes practicaron cinco registrostres de ellos en Madriduno en Torrejón del Rey (Guadalajara) y otro en Rubí (Barcelona). En los inmuebles intervenidos se incautaron 15.000 euros en efectivo, más de una veintena de teléfonos móviles, tres ordenadores portátiles y un vehículo. Además, fueron bloqueadas 38 cuentas bancarias con un saldo próximo a los 75.000 euros.

Esta operación pone de manifiesto la importancia de la vigilancia y la regulación en el mundo de las criptomonedasasí como la necesidad de información y educación financiera para evitar caer en este tipo de estafas sofisticadas.