El Ayuntamiento de Dos Hermanas ha presentado la liquidación del Presupuesto General 2026 con un resultado positivo que supera los 15 millones de euros, según informó el equipo municipal. Esta cifra refuerza una trayectoria de gestión que prioriza la estabilidad financiera y la autonomía municipal, sustentada en una política histórica de deuda cero.
El delegado de Hacienda, Juan Antonio Vilches Romero, destacó cómo esa situación permite abordar inversiones y servicios sin trasladar la carga al contribuyente, ya que el municipio no ha tenido que recurrir a préstamos bancarios para financiar su actividad.
La estrategia adoptada por el consistorio combina cargas fiscales reducidas con capacidad de ejecución, lo que facilita que la totalidad de la recaudación se destine a programas, obras y mantenimiento en lugar de intereses o amortizaciones.
En este enfoque, el concepto de deuda cero se entiende como la ausencia de pasivos financieros con entidades bancarias que condicionen el uso de recursos, y actúa como palanca para la inversión directa en el municipio y para garantizar servicios públicos estables y asequibles.
Un modelo fiscal orientado a la reinversión
La política tributaria local sitúa a Dos Hermanas entre los municipios de población similar con una de las cargas fiscales más bajas del país. Al evitar el endeudamiento, el Ayuntamiento puede asignar el 100% de la recaudación a mejoras concretas en el municipio, evitando dedicar partidas a costes financieros. Esta decisión tiene un impacto inmediato en la planificación presupuestaria: permite priorizar proyectos de infraestructuras, mantenimiento urbano y servicios que mejoran la calidad de vida sin aumentar impuestos ni recurrir a créditos.
Impulso a la economía local y pagos ágiles
La gestión financiera también se traduce en rapidez en los pagos a proveedores, un factor clave para la salud del tejido empresarial. Dos Hermanas figura como la segunda ciudad de Andalucía y entre las más veloces de España en abonar facturas municipales, lo que facilita la liquidez de las pymes y autónomos locales. Para el gobierno municipal, la prontitud en los pagos no es solo un indicador contable, sino un estímulo directo al empleo y a la estabilidad de empresas que prestan servicios al ayuntamiento.
Ventajas para proveedores y contratación
Los proveedores se benefician de un calendario de pagos ágil que mejora la previsibilidad financiera y reduce costes asociados a la demora. La estrategia municipal refuerza la confianza en la contratación pública y permite que empresas locales afronten proyectos sin tensiones de tesorería. En este contexto, el término liquidez se convierte en una herramienta para sostener empleo y actividad económica, y el rendimiento del municipio en este ámbito sirve de referencia para otras administraciones.
Capacidad inversora y autonomía presupuestaria
Reinversión directa en el territorio
Al no destinar recursos al pago de intereses, el Ayuntamiento dispone de mayor margen para ejecutar obras y servicios con recursos propios. Esa capacidad inversora se refleja en actuaciones de mejora urbana, mantenimiento y ampliación de servicios públicos sin depender de líneas de crédito. Tener la contabilidad saneada y un contador de deuda a cero otorga autonomía para decidir prioridades de inversión según las necesidades locales y no según las imposiciones de acreedores externos.
Conclusiones y prioridades de la gestión
La experiencia municipal en Dos Hermanas sintetiza una fórmula basada en impuestos bajos, deuda cero y máxima inversión en el ámbito local. La delegación de Hacienda considera que mantener las cuentas en equilibrio permite afrontar proyectos con seguridad financiera, ofreciendo servicios de calidad sin incrementar la carga fiscal. Este enfoque sitúa al municipio como ejemplo de gestión responsable, con efectos concretos sobre la economía regional y la capacidad de innovación en políticas públicas municipales.