La industria aeroportuaria europea ha elevado una advertencia formal ante las autoridades comunitarias sobre la disponibilidad de combustible para aviones. En una misiva dirigida al comisario europeo de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, ACI Europe describe una situación en la que las reservas están disminuyendo y en la que el impacto de la actividad militar en las rutas de suministro intensifica la presión sobre los inventarios.
El organismo señala que, si el tránsito por el estrecho de Ormuz no se restablece de manera sostenida en un plazo de tres semanas, Europa podría enfrentarse a una escasez sistémica de queroseno. La proximidad de la temporada turística de verano, cuando el transporte aéreo actúa como motor de muchas economías locales, multiplica la urgencia de adoptar medidas de vigilancia y coordinación a nivel de la UE.
Origen del problema y alcance geográfico
El suministro mundial de combustible para aviones depende en gran medida de rutas marítimas clave y el estrecho de Ormuz concentra aproximadamente el 40% del tránsito de estos productos. La interrupción de ese corredor —combinada con movimientos militares y tensiones internacionales— ha elevado las cotizaciones y reducido la seguridad de las entregas.
Aunque algunos países asiáticos, como Vietnam, ya aplican medidas de racionamiento, en Europa la escasez aún no se ha generalizado, pero sí se ha traducido en un encarecimiento significativo del combustible.
Impacto en aerolíneas y aeropuertos
El alza del precio del combustible ha obligado a las compañías a revisar su programación y capacidad. Algunas aerolíneas han comenzado a suprimir rutas menos rentables o a rebajar frecuencias; otras estudian incrementos en el coste de los billetes para compensar el gasto adicional. Además, suministradores han informado que no pueden garantizar entregas estables hasta mayo, lo que aumenta la incertidumbre operativa en aeropuertos que dependen de stock recurrente de queroseno.
Restricciones locales y casos recientes
En el último fin de semana, cuatro aeropuertos en Italia impusieron limitaciones temporales en la distribución de combustible para aviones tras la interrupción del suministro de un proveedor clave; esa incidencia no estaba vinculada directamente al estrecho de Ormuz, pero evidenció la fragilidad de las cadenas logísticas. ACI Europe advierte que sin un mapeo común de producción y disponibilidad a nivel europeo, la respuesta ante nuevos desencadenantes será descoordinada y menos eficaz.
Reacción de las aerolíneas y evolución de precios
Datos de agencias de precios muestran cómo las referencias del combustible en el noroeste de Europa se han duplicado respecto a niveles previos al conflicto; la cifra de referencia citada por operadores ronda los 1.573 dólares por tonelada, frente a aproximadamente 750 dólares antes del choque. Aerolíneas como Delta han anunciado reducciones de capacidad y partidas presupuestarias extraordinarias para combustible, mientras que otras, como Air New Zealand y LOT, han ajustado su oferta de vuelos y tarifas ante la presión de costes.
Medidas solicitadas y posibles respuestas de la UE
Ante este escenario, ACI Europe demanda a la Comisión un sistema de mapeo, evaluación y monitorización de la producción y disponibilidad de queroseno en toda la UE que permita anticipar escaseces y coordinar redistribuciones. La organización subraya que una crisis de suministro podría alterar gravemente la conectividad aérea y tener repercusiones económicas significativas en regiones que dependen del tráfico de pasajeros y carga aérea, por lo que reclama medidas proactivas y planes de contingencia compartidos.
Perspectivas y riesgos económicos
Si las entregas no se estabilizan, la vieja ecuación entre oferta, demanda y coste se traducirá en más cancelaciones, subidas de tarifa y costes adicionales que afectarán a pasajeros y cadenas de valor vinculadas al turismo. Aunque algunos stocks permitirían operar varias semanas, la falta de garantías por parte de proveedores hasta mayo mantiene el riesgo alto. La industria insiste en la necesidad de una vigilancia europea coordinada para mitigar posibles interrupciones y preservar la operatividad de los aeropuertos y la conectividad entre Estados.