La empresa municipal EMT València atraviesa un periodo de crecimiento que combina cifras económicas positivas y avances en movilidad urbana. En este balance, la compañía presenta un resultado neto positivo y un notable aumento de viajeros, mientras desarrolla un plan de modernización de la flota y la red de servicios.
Este texto sintetiza los principales datos publicados por la entidad, las medidas operativas puestas en marcha y las preocupaciones planteadas por la oposición. La intención es ofrecer una visión ordenada de los cambios recientes sin perder de vista las cifras clave y las implicaciones para la ciudad.
Resultados económicos y evolución de la demanda
En el cierre del periodo analizado, la cifra de negocios alcanzó los 62,5 millones de euros, lo que supone un incremento del 18,5% respecto al año anterior.
La entidad declaró un beneficio de 0,8 millones de euros, un dato relevante para una empresa pública que combina prestación de servicio y sostenibilidad financiera.
Crecimiento de viajeros
La demanda experimentó un aumento hasta sumar 120.526.090 desplazamientos en 2026, cifra que supera los registros previos y refleja un crecimiento interanual del 4,15% frente a 2026 y del 19,53% desde 2026. Estos movimientos sitúan a EMT València en un momento de alta utilización, con una tendencia que se mantiene en meses sucesivos.
Ingresos adicionales
Además del transporte, la empresa aumentó los ingresos por publicidad, recaudando 3,8 millones de euros frente a los 2,9 millones del ejercicio precedente. Este tipo de partidas comerciales contribuyen a mejorar la resiliencia financiera de la compañía sin repercutir directamente en la tarifa del usuario.
Renovación y ampliación de la flota
La modernización de buses es uno de los ejes del proyecto. Durante 2026 se incorporaron 31 autobuses articulados y, además, en febrero se sumaron 26 autobuses eléctricos. Todo ello forma parte del Plan de Inversiones 2026-2028, una iniciativa que prevé destinar más de 118 millones de euros a la adquisición de 222 nuevos vehículos.
Proyección hasta 2027
Según la planificación, en el presente ejercicio y a principios de 2027 está prevista la llegada de otros 94 autobuses eléctricos y 67 autobuses híbridos articulados. Con estas entregas la flota total aumentaría hasta los 530 autobuses frente a los 497 actuales, y la edad media de los vehículos pasaría de cerca de los 10 años a aproximadamente 6,5 años.
Electrificación de instalaciones
El plan incluye inversiones para electrificar los depósitos de San Isidro y Norte, así como la construcción de un nuevo depósito en Safranar. Estas infraestructuras son necesarias para alojar una flota con un porcentaje superior al 93% de vehículos eléctricos o híbridos y para garantizar la operatividad diaria.
Nuevas líneas y atención a zonas residenciales
Parte de la estrategia es atender áreas que estaban poco conectadas. El recorrido de la línea 8 se prolongó el 3 de octubre de 2026 para dar servicio a Turianova, y el 9 de marzo arrancó la línea 59, que conecta Sociópolis con el centro de la ciudad y pasa por puntos como el Hospital Peset y Patraix. Estas actuaciones responden a demandas vecinales de larga data y amplían la cobertura del transporte público.
Debate público y retos pendientes
Junto a las cifras positivas, la gestión enfrenta críticas sobre aspectos financieros y de plantilla. Los portavoces de la oposición han señalado un incremento de la deuda y advirtieron que, según sus cálculos, la deuda continuaría creciendo a un ritmo aproximado de 1,6 millones de euros al mes. También se ha mencionado un aumento de las bajas laborales, que alcanzaron un 14% en 2026, como síntoma de presión en la plantilla.
Equilibrio entre inversión y sostenibilidad
La discusión pública se centra en cómo compatibilizar la ambiciosa renovación y la ampliación del servicio con la necesidad de contener la deuda y garantizar las condiciones laborales. La administración municipal ha respaldado las inversiones con recursos propios mientras se negocian soluciones a los problemas planteados.
Conclusión
En conjunto, EMT València presenta una etapa de transformación: récord de viajeros, mejora de ingresos y un plan de flota que acelera la electrificación y la cobertura. Al mismo tiempo, persisten desafíos financieros y laborales que deberán abordarse para consolidar estos avances y asegurar la calidad del servicio a medio plazo.