En AFCripto llevamos desde 2017 asesorando a inversores en criptoactivos y hemos gestionado cientos de inspecciones. Compartimos aquí un expediente real —anonimizado por motivos de privacidad— que ejemplifica una máxima que repetimos: ante la Administración, la defensa eficaz arranca con un expediente de trazabilidad bien construido, no solo con argumentos jurídicos.
Este relato muestra pasos concretos, obstáculos técnicos y por qué la documentación exhaustiva resultó decisiva.
El caso comenzó a mediados de enero de 2026 cuando un cliente recibió una orden de comprobación que abarcaba los ejercicios 2017 a 2026. Su cartera superaba los 700.000 euros y el universo operativo incluía 304 plataformas entre exchanges, wallets y contratos inteligentes en 17 redes.
Tenía 14 días para ofrecer respuesta. La complejidad no residía únicamente en el importe, sino en la dispersión: 254 wallets, 44 exchanges (entre ellos varias cuentas en Binance) y movimientos entre redes mediante bridges.
El requerimiento y la magnitud del trabajo
La Delegación exigió el listado completo de operaciones —adquisiciones, transmisiones, canjes y envíos entre wallets— con la explicación del cálculo de las ganancias patrimoniales y el detalle de los movimientos bancarios vinculados. No pedían estimaciones: reclamaban trazabilidad operación por operación con soporte documental. Ese mandato obliga a presentar archivos originales y criterios contables que permitan a la inspección verificar cada asiento sin depender de la palabra del contribuyente.
Obstáculos técnicos frecuentes
Parte de la dificultad provino de plataformas ya desaparecidas o de exportaciones defectuosas: ocho exchanges del cliente no conservaban datos completos por cierres o hackeos. Recuperamos información mediante históricos de correo, capturas y la lectura directa de registros on-chain usando hashes y MethodID. Además hubo que armonizar formatos y corregir importaciones erróneas en herramientas contables, lo que exigió un control documental pormenorizado.
Metodología para reconstruir la trazabilidad
La importación a la herramienta contable generó 4.437 errores que corregimos manualmente uno a uno. Cada modificación fue justificada con el archivo original, la operación en la cadena y la regla contable aplicada. Un ejemplo paradigmático fue Quantfury: su CSV mostraba una retirada única, mientras que en blockchain aparecían pagos fraccionados. Documentar esa discrepancia y presentarla junto con evidencias on-chain evitó que esos movimientos se interpretaran como ingresos no declarados.
Contenido del paquete entregado
La respuesta no fue un mero informe fiscal. Se compuso un expediente de 190 páginas y 7 anexos que incluía: un informe metodológico explicando criterios contables y la estrategia inversora; la tabla completa de asientos verificables contra la cadena; un registro de trazabilidad que cruzaba depósitos y retiradas con criterios de compatibilidad económica (>95%) y ventana temporal (<48 horas); inventario de activos no contabilizados por ser spam o scam; saldos iniciales por ejercicio; y los CSV originales organizados por plataforma.
Resultados y lecciones prácticas
Del total de 3.812 transacciones procesadas, 3.452 quedaron trazadas con evidencia verificable; 360 operaciones (9,44%) fueron documentadas explicando por qué no pudieron rastrearse —plataformas cerradas, dust attacks, tokens no solicitados—. El volumen trazado ascendió a 38.178.454,78 euros sobre un total operado de 38.319.032,86 euros, lo que equivalió a un 99,63% de trazabilidad. La inspección concluyó sin sanciones ni propuestas de liquidación significativas, y el inspector valoró explícitamente la calidad del expediente.
Implicaciones para el contribuyente
La enseñanza clave es práctica: ante un requerimiento la primera ventaja la da la documentación previa. Modelos informativos como los 172 y 173 y la directiva DAC8 aumentan la información cruzada disponible para la Agencia Tributaria, por lo que las discrepancias detectadas por cruces automatizados serán cada vez más frecuentes. Preparar la trazabilidad con antelación ofrece una ventaja que ningún bufete puede fabricar en 14 días.
En AFCripto hemos desarrollado desde 2017 una metodología forense de trazabilidad que estandariza la entrega del paquete documental —informe metodológico, archivos originales, registro auditor y evaluación de riesgos— a cada cliente. Quien quiera profundizar en criterios contables y obligaciones informativas de la campaña 2026 puede consultar la Guía práctica disponible en afcripto.com. La prevención documental sigue siendo la mejor defensa ante controles complejos.