El presidente de Rusia, Vladimir Putin ha firmado una ley histórica que regula las transacciones con criptomonedas en el país. Esta legislación, titulada «Sobre la moneda digital y los derechos digitales», entrará en vigor el 1 de septiembre de 2026 y establece un marco regulatorio completo para los activos digitales.
La nueva ley permite a los inversores rusos comprar y poseer criptomonedas, aunque con ciertas restricciones. Las plataformas de intercambio y los intermediarios financieros deberán obtener la autorización del Banco Central de Rusia para operar en este nuevo entorno regulado.
Un marco regulatorio sin precedentes
La ley, que cuenta con cerca de 300 páginas, es el resultado de meses de debates parlamentarios. Fue aprobada por ambas cámaras del Parlamento ruso antes de ser promulgada por Putin. La legislación autoriza diversas operaciones relacionadas con los activos digitales, incluyendo la inversión y la negociación, pero mantiene la prohibición del uso directo de criptomonedas como medio de pago.
El rublo sigue siendo la única moneda legal para pagos en el territorio nacional. Las plataformas especializadas, las instituciones financieras tradicionales y los diferentes intermediarios deberán cumplir con un marco definido para ofrecer servicios relacionados con la criptomoneda en un entorno regulado.
Requisitos estrictos para las plataformas cripto
Todas las operaciones con criptomonedas deberán realizarse a través de plataformas autorizadas por el Banco Central de Rusia. Las empresas que deseen operar en este mercado deberán obtener las autorizaciones necesarias antes de ofrecer sus servicios. Los mercados de intercambio, las casas de cambio y las cámaras de compensación podrán participar en el mercado, siempre que cumplan con los criterios establecidos por la ley.
La ley también introduce una nueva categoría de actores denominados custodios digitales. Estos organismos serán responsables de la conservación de los activos digitales y la contabilización de las operaciones realizadas por sus clientes. Los custodios deberán estar registrados en el Banco Central y disponer de un capital comprendido entre 50 y 250 millones de rublos, dependiendo de sus actividades.
Restricciones para los inversores particulares
Los inversores particulares que deseen invertir en criptomonedas deberán pasar una prueba para evaluar sus conocimientos sobre estos activos y los riesgos asociados. Este procedimiento determinará su nivel de acceso al mercado regulado. Las personas consideradas no calificadas solo podrán acceder a ciertas criptomonedas entre las más importantes del mercado.
La ley establece un límite anual de inversión de 300.000 rublos para los inversores no calificados. Estos podrán comprar criptomonedas solo a través de un único corredor autorizado. Los corredores financieros y las sociedades de gestión desempeñarán el rol de intermediarios entre los inversores y las plataformas, incluso si están radicadas en el extranjero.
Una encuesta reciente publicada por el centro ruso de investigación de opinión VCIOM muestra que cerca del 70% de los ciudadanos no perciben un uso mayoritario para las criptomonedas a pesar de su próxima legalización. En Rusia, estos activos conservarán principalmente un rol de inversión, ya que su utilización para pagos sigue prohibida.
El texto también concede prerrogativas importantes a los bancos. Las instituciones financieras podrán bloquear cualquier transacción relacionada con criptomonedas cuando lo consideren necesario. Se aplicará además un período obligatorio de reflexión de cuarenta y ocho horas para las transferencias.



