En Santiago de Compostela, el 18 de marzo de 2026 se formalizó un acuerdo financiero clave que activa un proyecto industrial relevante para Galicia. El acto, celebrado en la sede del Instituto Galego de Promoción Económica (Igape), sella el apoyo a Seafood Legacy Spain S.L.
para la construcción de la primera planta de cría de salmón en la comunidad, ubicada en el puerto de Burela. Esta iniciativa se presenta como una apuesta por la innovación y la sostenibilidad en el sector marino, con un diseño que integra tecnología avanzada y financiación mixta.
El proyecto ocupará una parcela cercana a 20.000 m² en la dársena burelesa y se estima que generará alrededor de un centenar de empleos directos e indirectos en la comarca de A Mariña. El respaldo incluye un préstamo de 5 millones de euros del Igape y aportes de la Xunta a través de varias consellerías, así como la participación de entidades financieras y del Instituto de Crédito Oficial.
En conjunto, la intervención pública y privada pretende impulsar una instalación moderna y de alto valor añadido para la economía local.
Cómo se articula el paquete de financiación
El acuerdo financiero combina fondos y préstamos procedentes de administraciones y bancos. A nivel autonómico la Xunta moviliza 33,5 millones de euros, desglosados en 25 millones desde la Consellería do Mar cofinanciados por el Fondo Europeo de Pesca y Acuicultura (Fempa), y 8,5 millones desde la Consellería de Economía e Industria, a lo que se suma la inversión de XesGalicia por 3,5 millones. Además, participan como entidades crediticias colaboradoras Banco Santander y Abanca, junto con el ICO, configurando un esquema público-privado diseñado para reducir riesgo y acelerar la ejecución.
Participación institucional y objetivos
Este esquema busca no solo aportar capital, sino también facilitar la puesta en marcha mediante apoyo institucional y planificación estratégica. La implicación del Igape y de XesGalicia responde a la voluntad de situar a Galicia como referente en acuicultura avanzada; por su parte, el concurso de bancos como Banco Santander y Abanca añade capacidad financiera y experiencia en proyectos industriales. El respaldo del ICO completa la estructura proporcionando garantías y liquidez para que la inversión privada y pública pueda ejecutarse de forma coordinada.
Tecnología y sostenibilidad: qué aporta la planta
La instalación empleará sistemas de recirculación de agua (RAS), una alternativa tecnológica que optimiza recursos hídricos y mejora la bioseguridad. En este contexto, RAS se entiende como un conjunto de tecnologías que permiten tratar y reutilizar el agua dentro del ciclo productivo, minimizando vertidos y reduciendo la huella ambiental respecto a modelos tradicionales. El proyecto pretende así combinar rendimiento productivo con criterios ambientales y normativos actuales.
Beneficios técnicos y ambientales
Entre las ventajas que ofrece la adopción de RAS destaca el uso eficiente del agua, el control más exhaustivo de parámetros sanitarios y la posibilidad de producir con mayor densidad sin sacrificar bienestar animal. Ese enfoque técnico facilita cumplir estándares de sostenibilidad y responder a demandas de seguridad alimentaria. Asimismo, la planta servirá como plataforma para transferir conocimiento y promover innovación en el sector acuícola gallego, contribuyendo a su modernización y competitividad.
Impacto económico y perspectiva territorial
Con una inversión global superior a 100 millones de euros, la iniciativa aspira a generar un efecto tractor sobre la economía de la comarca de A Mariña. La construcción y posterior operación de la planta dinamizarán la cadena de suministro local, desde la industria auxiliar hasta servicios logísticos y de mantenimiento. La creación de empleo directo e indirecto y la atracción de talento técnico son objetivos explícitos que refuerzan la apuesta de la Xunta por sectores estratégicos ligados al mar.
La firma del acuerdo representa un hito para el desarrollo regional: combina recursos públicos y privados para materializar un proyecto que une innovación, sostenibilidad y viabilidad económica. Si se ejecuta según lo previsto, la planta de Seafood Legacy Spain en Burela no solo consolidará una nueva actividad productiva en Galicia, sino que también podrá servir como ejemplo de colaboración institucional para futuros proyectos en la economía del mar.