alianza de bancos europeos lanza proyecto de stablecoin en euros

once bancos europeos se unen para diseñar una stablecoin en euros regulada por el marco comunitario y orientada a pagos B2B y liquidación de activos tokenizados.

En un contexto de alta volatilidad en los mercados cripto, la banca europea ha dado un paso relevante al constituir una alianza para desarrollar una stablecoin vinculada al euro. La iniciativa, impulsada por once instituciones financieras, se plantea como una alternativa regulada y bancaria frente a las monedas estables internacionales que suelen estar denominadas en dólares y emitidas por actores no bancarios.

El objetivo principal es ofrecer una moneda digital con criterios de gobernanza, reserva y transparencia alineados con el marco regulatorio comunitario.

Los promotores defienden que una stablecoin de este tipo permitirá mejorar procesos financieros como los pagos entre entidades, las transferencias internacionales y la liquidación de activos tokenizados.

Además, la propuesta nace con la intención de integrarse desde su origen en las normas europeas y con mecanismos de supervisión para proteger a los clientes y reforzar la autonomía financiera del continente.

Motivos y potenciales usos

Una de las razones que animan esta iniciativa es la capacidad de las stablecoins para actuar como ancla de liquidez en escenarios de corrección del mercado cripto.

Cuando las criptomonedas de mayor capitalización experimentan caídas, las monedas estables suelen mantener su función de vehículo para mantener valor y facilitar operaciones on-chain. Sin embargo, la visión europea va más allá de un uso defensivo: las stablecoins reguladas pueden incorporarse a pagos corporativos, procesos de tesorería y a la tokenización de activos, aportando trazabilidad y liquidación más eficiente.

Pagos transfronterizos y tesorería

En el ámbito de la gestión de liquidez y la tesorería, una stablecoin en euros podría reducir fricciones tradicionales asociadas a la corresponsalía bancaria. Al ofrecer disponibilidad 24/7 y tiempos de liquidación más cortos, las empresas con actividad internacional podrían optimizar su capital circulante y disminuir dependencia de intermediarios. Para operaciones B2B y comercio electrónico, este tipo de infraestructura promete pagos más ágiles y menor latencia en las conciliaciones.

Liquidación de activos tokenizados

Otra aplicación relevante es la liquidación de activos tokenizados, donde la moneda estable puede facilitar transferencias automáticas de valor al tiempo que mantiene registros auditable. En estos procesos, la programabilidad del medio de pago permite integrar reglas de negocio en sistemas ERP y plataformas digitales, lo que abre posibilidades para flujos financieros nativos digitales sin exposición a la volatilidad de otras criptomonedas.

Regulación y desafíos competitivos

La iniciativa europea se beneficia de un entorno regulatorio más claro, marcado por el marco MiCA en la UE, que establece requisitos sobre reservas, gobernanza y transparencia para emisores de activos cripto. Este andamiaje supone un punto de partida que obliga a diseñar emisiones conforme a estándares prudenciales y de supervisión, lo que puede aumentar la confianza de instituciones y empresas. No obstante, la ventaja regulatoria no lo es todo: factores como la liquidez, el efecto de red y el tamaño de los mercados siguen favoreciendo al dólar en el ecosistema global de stablecoins.

Además, la competencia internacional incluye estrategias mixtas donde jurisdicciones asiáticas combinan regulación con procesos ágiles y entornos de prueba que aceleran la adopción. Por ello, el proyecto europeo afronta el reto de atraer volumen y uso frente a monedas estabilizadas en dólares que ya gozan de amplia capitalización y aceptación.

Escenarios de adopción y limitaciones

Los expertos sitúan la adopción más probable en el corto y medio plazo en ámbitos corporativos e institucionales. La adopción B2B y los servicios a clientes corporativos por parte de bancos y proveedores de pago son los primeros casos de uso con mayor probabilidad de consolidarse. En contraste, el uso masivo entre consumidores y en pagos minoristas parece menos factible inicialmente, sobre todo en economías con infraestructuras digitales fuertes y monedas estables locales como alternativa.

Es importante recalcar que esta stablecoin europea no pretende sustituir infraestructuras como SEPA o el sistema bancario del euro, sino complementarlas en casos concretos: pagos internacionales, liquidación de activos tokenizados y gestión de tesorería. La expectativa realista es una implantación gradual, selectiva y orientada a procesos financieros específicos, más visible para empresas e inversores que para el ciudadano medio.

En síntesis, la iniciativa de los bancos europeos plantea una respuesta institucional al crecimiento de las stablecoins globales: busca combinar la estabilidad del euro con el marco regulador europeo, aplicable a usos empresariales y financieros que demandan mayor eficiencia y seguridad en la era digital. Su éxito dependerá tanto de la solidez técnica y regulatoria del proyecto como de la capacidad para generar liquidez y redes de aceptación suficientes dentro y fuera de Europa.

Scritto da Staff

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