Saltar al contenido
11 junio 2026

Análisis de la inestable coalición de gobierno en España

El gobierno de Pedro Sánchez enfrenta críticas internas y externas mientras intenta mantener su frágil alianza con partidos independentistas y de izquierda

Análisis de la inestable coalición de gobierno en España

El gobierno de Pedro Sánchez se encuentra en una encrucijada. Ayer, durante la sesión de control parlamentario, Alberto Núñez Feijóo le lanzó una pregunta incómoda: ¿hasta cuándo estirar esta basura?. Sin embargo, la pregunta no iba dirigida al presidente del Gobierno, sino a sus socios y aliados, quienes parecen mirar para otro lado mientras nuevos casos de corrupción salen a la luz.

En los últimos días, se ha revelado que las cloacas políticas de Leire Pajín y Santos Cerdán tenían acceso directo a la Guardia Civil y a la Fiscalía General del Estado, y que habían montado una SEPI paralela para sus negocios. Estos hechos deberían hacer reflexionar a quienes aún apoyan al autodenominado gobierno de coalición progresista.

La inestable coalición de gobierno

La coalición de gobierno de Pedro Sánchez es un equilibrio precario. Por un lado, los partidos independentistas como el PNV, EH Bildu, ERC y Junts aprovechan la debilidad del Gobierno para avanzar hacia sus objetivos secesionistas. Por otro lado, los partidos de izquierda como Sumar, Podemos, Compromís, BNG, Adelante Andalucía y Más Madrid luchan por cargos y protagonismo, a menudo en una lucha de egos que les lleva a la autodestrucción.

Los dirigentes socialistas confían en que sus aliados no les darán la espalda, pero la realidad es que cada día que pasa se agrava la situación. Las últimas encuestas en Cataluña muestran una fuerte caída del PSC de Salvador Illa y de Junts, en beneficio de Alianza por Cataluña, un partido de ultraderecha e independentista. En el País Vasco, el PNV enfrenta un escenario cada vez más complicado, con EH Bildu ganando terreno.

Estrategias electorales y presupuestos

El presidente del Gobierno ha anunciado que ya están trabajando en el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2027, que, según él, será el de mayor inversión social de la historia. Sin embargo, este anuncio parece más una treta electoral que una realidad inminente. Se espera que presenten un techo de gasto inasumible para Europa y una batería de gastos e inversiones de carácter eminentemente electoralista que no lograrán pasar ni de la Comisión de Presupuestos.

Una vez perdida la votación, el Gobierno echará las culpas a quienes no han apoyado sus políticas y comenzará la campaña electoral. Los que siguen apoyando esta basura pasarán a ser el lastre que Pedro Sánchez lanzará por la borda para intentar gobernar hasta 2027 y más allá.

Críticas y reflexiones

Ayer mismo, el portavoz de ERC en el Parlamento español, Gabriel Rufián, dio un paso más en sus críticas a la corrupción socialista, pero no se le ocurrió dar por finalizada la legislatura. Igual es que has hecho algo malespetó al PSOE, después de afirmar que el bipartidismo siempre ha pensado que el país es suyo. Sin embargo, su línea roja sigue siendo la demostración de financiamiento ilegal en Ferraz, como si no le importaran los graves asuntos que están saliendo a la luz sobre unas cloacas infiltradas en las principales instituciones del Estado.

Ni los independentistas ni los partidos a la izquierda del PSOE se dan cuenta de que, igual que ellos apoyan a Sánchez para seguir exprimiendo su debilidad, el presidente les dejará caer cuando ya no les aporten más. Cuando en La Moncloa consideren que es el momento de convocar elecciones, soltarán todo el lastre necesario para intentar recuperar votos a su izquierda o en el mundo del independentismo, con su prioridad plurinacional.

Autor

Marta Ruiz