El mes de diciembre presentó un rendimiento modesto para el fondo 25Delta Absolute Return, con un incremento del 0,10%. Este resultado se dio tras un año 2026 caracterizado por un sólido desempeño, que culminó en una fase de consolidación.
Las decisiones de política monetaria de los principales bancos centrales, conocidos como el G4, fueron el foco central que impactó a diversos activos, especialmente en el mercado de divisas.
Impacto de las políticas monetarias en el mercado de divisas
A lo largo de diciembre, el dólar estadounidense experimentó una caída, con el índice DXY decreciendo un 1%. Este descenso se suma a la notable caída del 9% registrada durante el 2026. En este contexto, el FOMC decidió reducir las tasas de interés en 25 puntos básicos.
A pesar de esto, las declaraciones de Jerome Powell durante la conferencia de prensa lograron mitigar una mayor depreciación del DXY.
Reacciones de los bancos centrales
El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo su postura de pausa prolongada, lo que resultó en que el par EUR/USD permaneciera dentro de un rango definido. Por su parte, el Banco de Japón optó por aumentar las tasas en 25 puntos básicos como parte de su estrategia de normalización, aunque este ajuste no fue suficiente para revertir la tendencia de debilidad del yen japonés.
Adicionalmente, el Banco de Inglaterra implementó un recorte de 25 puntos básicos, lo que contribuyó a que la libra esterlina se mantuviera rezagada debido al deterioro de las condiciones macroeconómicas en el país.
Resultados de las estrategias de inversión
Nuestras estrategias de inversión lograron un desempeño positivo en relación al dólar estadounidense, mientras que se registraron pérdidas menores en relación al yen japonés y la libra esterlina. En conjunto, esto resultó en un pequeño beneficio neto global, demostrando que, a pesar de la volatilidad en el entorno económico, se lograron resultados favorables.
Perspectivas para el futuro
A medida que se inicia un nuevo año, es fundamental considerar las implicaciones de las políticas monetarias en un contexto más amplio. La debilidad del dólar podría afectar la rentabilidad de los activos estadounidenses para los inversores europeos. A su vez, se espera que continúe la tendencia hacia la diversificación de las carteras, aumentando el interés en activos como el oro y otros con baja correlación.
Los pronósticos sugieren que podríamos ser testigos de una reducción adicional en las tasas de interés durante el 2026, lo que podría influir en la dinámica del mercado y en las decisiones de inversión de los próximos meses.
La aparición de estos elementos en el entorno financiero indica que los inversores deben estar preparados para adaptarse a las nuevas realidades que puedan surgir en el mercado. Esta flexibilidad será clave para navegar por los desafíos que se presentan en el horizonte.