En una decisión que marca un hito, el Consejo de Asuntos Económicos y Financieros (Ecofin) ha dado su aprobación final a la adenda del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de España. Este paso es crucial para el país, ya que le permitirá acceder a los fondos europeos restantes del programa Next Generation.
Desde su presentación inicial, este plan ha enfrentado varios desafíos, pero la simplificación ahora aprobada por el Ecofin facilita la recepción de ayudas vitales.
La adenda, que ya había recibido el visto bueno preliminar de la Comisión Europea en diciembre, exime al gobierno español de la necesidad de aprobar 17 leyes que originalmente estaban vinculadas a la obtención de estos fondos.
Esta decisión se traduce en una oportunidad para que España solicite un nuevo desembolso de aproximadamente 7.300 millones de euros en este mes.
Detalles de la adenda y su impacto
El plan revisado permitirá a España solicitar un total de 6.200 millones de euros en ayudas no reembolsables y 1.100 millones de euros en préstamos.
Este movimiento es significativo, ya que representa la penúltima solicitud de financiación antes del desembolso final esperado a finales de 2026, sujeto a la evaluación de los compromisos cumplidos. En esta etapa, el país podría obtener un total de 26.600 millones de euros, distribuidos entre ayudas y créditos.
Un año clave para las reformas
El comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, ha enfatizado la importancia de este año, calificándolo de decisivo para la implementación del Plan de Recuperación. En sus declaraciones, instó a los Estados miembros a completar sus reformas estructurales antes del final de agosto. Esta presión se traduce en la necesidad de que España y otros países aceleren la ejecución de sus planes para maximizar el impacto de los fondos europeos.
En el contexto de la adenda, se han aprobado modificaciones específicas para otros países como Alemania, Finlandia y Suecia, lo que ha llevado a un total de 24 Estados miembros que ahora operan bajo un sistema simplificado. Esta simplificación ha permitido una reducción promedio del 20% en los objetivos de cada plan.
Eliminación de requisitos legislativos
Una de las consecuencias más relevantes de esta adenda es la eliminación de la necesidad de aprobar 17 reformas legislativas. Estas reformas, que incluían leyes sobre la industria, el suelo y la modernización de la pesca, se han sustituido por hitos más accesibles, lo que facilitará la recepción de las ayudas pendientes. El gobierno ha argumentado que esta decisión responde a la complejidad parlamentaria y a la necesidad de abordar problemas como la inflación y la falta de demanda.
Oportunidades de financiamiento
Con la reciente aprobación, España busca maximizar los fondos a los que puede acceder, aspirando a un total de 103.000 millones de euros entre transferencias directas y préstamos. Sin embargo, el camino no está exento de obstáculos, ya que ha enfrentado rechazos de financiación por incumplimientos en áreas clave, como la equiparación fiscal del diésel.
A pesar de esto, el gobierno ha optado por renunciar a una parte significativa de los créditos blandos disponibles, manteniendo la solicitud de aproximadamente 22.705 millones de euros de un total posible de 83.000 millones de euros. Esta estrategia refleja un enfoque en la sostenibilidad y en la reducción de la dependencia de la deuda.
La aprobación de la adenda al Plan de Recuperación representa un paso fundamental para España en su búsqueda de estabilidad económica y crecimiento sostenible. A medida que se abordan los desafíos y se implementan las reformas necesarias, el éxito del plan dependerá de la capacidad del gobierno para cumplir con los plazos y objetivos establecidos.