La Xunta de Galicia ha puesto en marcha el expediente para archivar el proyecto de la planta de fibras textiles Gama, promovido por la filial Greenfiber de Altri en Palas de Rei. La conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, comunicó que la compañía dispone de tres meses para presentar alegaciones, pero advirtió que la caducidad del procedimiento será automática si la empresa no acredita una solución técnica que permita su conexión a la red eléctrica.
El eje central del conflicto es la ausencia de previsión de una subestación eléctrica en la planificación del Gobierno central para 2026-2030. Sin ese punto de acceso, la Xunta sostiene que no es posible continuar la tramitación, mientras Altri denuncia que la exclusión responde a motivos políticos y no técnicos.
Motivos técnicos y administrativos detrás del archivo
Según la explicación oficial de la conselleira, el expediente caduca por la imposibilidad de justificar la fórmula técnica para la conexión de la planta a la red. En términos prácticos, Altri requería una subestación específica en la comarca de A Ulloa para poder suministrar energía a la instalación; esa infraestructura no figura en la planificación eléctrica hasta 2030 que maneja el Ministerio.
La Xunta apunta al Ejecutivo central como responsable de no incluir la inversión necesaria.
El argumento del Ministerio
Por su parte, el Ministerio para la Transición Ecológica defiende que la exclusión de Altri de la Planificación de Electricidad 2026-2030 obedeció a criterios técnicos: se evaluaron condicionantes territoriales, económicos, sociales y ambientales que hacen complejo asumir un refuerzo específico. El departamento también arguye que construir una subestación para un proyecto con incertidumbres administrativas y sociales podría derivar en un activo varado cuyos costes acabarían repercutiendo en los consumidores.
Reacciones políticas y sociales
La decisión de la Xunta ha desatado reproches y críticas cruzadas. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, calificó el proceso de víctima de una «demagogia clarísima» y lamentó la pérdida potencial de una inversión de cientos de millones. La Xunta y representantes empresariales señalan que la falta de coordinación entre administraciones pone en riesgo la reindustrialización y la transición energética de Galicia.
Movilización ciudadana y posicionamiento de la empresa
El proyecto Gama acumuló un fuerte rechazo social desde sus primeras fases: multitudinarias manifestaciones en Palas de Rei y en Santiago de Compostela, además de más de 23.000 alegaciones presentadas por colectivos y particulares. Altri, por su parte, insiste en la madurez técnica del plan y afirma que ha entregado la documentación requerida; su comunicado acusa al Gobierno de excluirla «de forma arbitraria» y advierte que estudia alternativas técnicas para lograr la conexión eléctrica si la planificación no la contempla.
Impacto económico y cronología del proyecto
El proyecto de Altri se presentó como un generador de empleo y valor añadido: según la compañía, la fábrica habría creado 500 puestos directos y hasta 2.000 indirectos, con una contribución estimada de 340 millones de euros anuales al PIB gallego. Su inversión se fijó en torno a 800-900 millones de euros y obtuvo la declaración de interés estratégico por parte de la Xunta.
En la cronología del proyecto aparecen hitos relevantes que conviene recordar: en enero de 2026 se anunció la iniciativa; en octubre de 2026 Altri fue seleccionada para su desarrollo; en abril de 2026 se confirmó Palas de Rei como ubicación; en diciembre de 2026 la compañía condicionó su apuesta a ayudas públicas; y en enero de 2026 el Gobierno excluyó la planta de la planificación de la red de transporte eléctrico. Desde entonces, el proyecto encadenó movilizaciones, solicitudes de financiación y disputas institucionales que culminan ahora con el inicio del procedimiento de archivo por parte de la Xunta.
¿Qué queda por delante?
La empresa dispone de plazo para presentar alegaciones al archivo y sigue pendiente de la resolución sobre la Autorización Ambiental Integrada (AAI), que es un trámite independiente de la conexión eléctrica. Mientras tanto, fuentes próximas a Altri han trasladado que las obras y actividades previstas han quedado aparcadas y que la reactivación del proyecto dependerá, en gran medida, de un cambio en la planificación energética o en las decisiones del Gobierno central.