En los últimos años, la industria farmacéutica en España ha experimentado un crecimiento notable en su inversión en investigación y desarrollo (I+D). Según la última Encuesta de I+D en la industria farmacéutica 2026 elaborada por Farmaindustria, se estima que esta inversión alcanzará los 1.775 millones de euros para 2026, lo que representa un aumento del 40% en los últimos cinco años.
Este crecimiento no solo se traduce en cifras, sino que también tiene un impacto significativo en el empleo. En 2026, se reportaron más de 7.100 profesionales dedicados a la investigación, lo que representa un importante incremento del 18% respecto a años anteriores.
Este aumento refuerza la posición de la industria como un pilar del empleo cualificado en el país.
Inversión en ensayos clínicos
Uno de los aspectos más destacados de la inversión en I+D es el enfoque en los ensayos clínicos.
En 2026, se prevé que se destinen más de 1.003 millones de euros a esta área, lo que representa un crecimiento del 11% en comparación con el año anterior. Este esfuerzo coloca a España como un referente en investigación clínica, donde las empresas locales realizan más del 80% de los ensayos.
Desarrollo de tratamientos innovadores
La inversión en las fases tempranas de investigación, específicamente en las fases I y II, ha superado el 38% del total destinado a estudios clínicos. Estas etapas son cruciales, ya que requieren un alto nivel de complejidad científica y permiten el acceso más temprano de los pacientes a nuevas terapias. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) juega un papel fundamental en este proceso, facilitando programas como los fast track que aceleran la investigación.
Colaboración público-privada en investigación
La colaboración entre la industria farmacéutica y otras entidades, como hospitales y universidades, ha sido un punto focal. En 2026, se destinaron 716 millones de euros a proyectos conjuntos, lo que refuerza la sostenibilidad de los centros de investigación y mejora la formación de los profesionales. Esta sinergia es vital para el avance en la medicina y el acceso de los pacientes a tratamientos de vanguardia.
El papel de la AEMPS en la innovación
El trabajo de la AEMPS ha sido crucial en este contexto. La agilidad y proactividad de la agencia han permitido a España mantenerse competitiva en un entorno global que presenta desafíos regulatorios y comerciales. La colaboración con esta entidad es esencial para asegurar que las empresas farmacéuticas puedan seguir avanzando en sus proyectos de investigación y desarrollo.
A pesar de los logros alcanzados, Javier Urzay, subdirector general de Farmaindustria, advierte que la creciente competencia internacional pone en riesgo estos avances. Por ello, es fundamental implementar medidas que continúen atrayendo la innovación biomédica a España y mantengan la competitividad del sector.
La inversión en I+D por parte de las compañías farmacéuticas en España no solo está creciendo en términos económicos, sino que también genera un impacto positivo en el empleo y el desarrollo de tratamientos innovadores. Este crecimiento sostenido es vital para el futuro de la salud en el país.