Tras un año de especulaciones y tensiones en el sector bancario, BBVA no logró concretar su intención de adquirir el Banco Sabadell. Este suceso, que podría considerarse un tropiezo, ha llevado a muchos a cuestionarse sobre el futuro del banco vasco.
Sin embargo, el panorama no es tan sombrío como parece; de hecho, se anticipa que BBVA podría superar a sus competidores en los próximos años.
Una de las últimas acciones destacadas de BBVA fue el anuncio de una recompra de acciones por valor de 3.690 millones de euros, lo que ha sido interpretado en el mercado como una señal de que la entidad aún posee recursos para sorprender a sus inversores.
Este movimiento es crucial, ya que refleja la intención de aumentar la remuneración a los accionistas y potenciar la confianza en su gestión.
Estrategia de crecimiento orgánico
A pesar de las expectativas de un posible estancamiento tras la fallida adquisición, BBVA ha logrado captar mayor interés en el mercado.
La eliminación de la incertidumbre asociada a la compra ha permitido a la entidad concentrarse en su fortaleza interna y en la optimización de su capital. Según los análisis, el banco podría alcanzar un beneficio neto acumulado de 48.000 millones de euros entre 2026 y 2028, apoyándose en su robusta infraestructura digital.
El impacto de la digitalización
El enfoque en la digitalización es fundamental para el crecimiento de BBVA. La entidad pretende aprovechar su modelo digital para extender su base de clientes y mejorar la eficiencia en sus operaciones. Se estima que este impulso hacia la digitalización generará un aumento significativo en las ganancias, lo que permitirá al banco alcanzar una rentabilidad sobre el capital tangible (ROTE) superior al 20% para 2026.
Además, con una ratio de costes sobre ingresos por debajo del 40%, BBVA se posiciona para gestionar eficazmente sus riesgos. Aunque los costos de riesgo son un aspecto a vigilar, hasta el momento permanecen controlados, lo que refuerza la estabilidad financiera del banco.
Perspectivas de crecimiento en mercados clave
La actividad comercial en España y México sigue siendo un pilar fundamental para el crecimiento de BBVA. Los avances en las áreas de banca corporativa, banca de inversión y banca digital han mostrado un crecimiento de dos dígitos, lo que contribuye significativamente a los ingresos del banco. Asimismo, la situación económica en Turquía está mejorando, lo cual también impacta positivamente en el rendimiento general de la entidad.
Capacidad de generación de capital
Un aspecto clave que distingue a BBVA de sus competidores es su notable capacidad para generar capital. Según los informes, el banco se encuentra en una de las mejores posiciones en comparación con otras entidades españolas, lo que le permite enfrentar las recompensas a los accionistas sin perjudicar su crecimiento a largo plazo. Con una proyección de rentabilidad del 22% en los retornos sobre el capital tangible durante el periodo 2026-2028, los analistas sostienen que BBVA no solo puede mantener su política actual de retornos, sino que también tiene potencial para expandirla.
A pesar de los contratiempos recientes, la estrategia de BBVA se enfoca en el crecimiento orgánico y en la creación de valor para sus accionistas. El camino hacia 2026 se presenta lleno de oportunidades, siempre que la entidad continúe adaptándose y aprovechando su fortaleza digital y su capacidad de gestión eficiente.