En un encuentro revelado por los analistas de Mizuho, Michael Saylor, fundador y CEO de Strategy (MSTR), afirmó que bitcoin probablemente encontró un piso alrededor de los USD $60.000. El comentario, reportado tras la sesión del 8 abr 2026, llega en un contexto en el que los mercados celebraban un rebrote de optimismo y la criptomoneda recuperó niveles próximos a los USD $70.000.
En su exposición, Saylor insistió en que el final de las caídas suele obedecer más al agotamiento de la oferta que a métricas clásicas de valoración.
La intervención subraya dos dinámicas que, según Saylor, justifican un cambio de tendencia: por un lado, la reducción de la venta forzada y, por otro, una demanda continuada que incluye entradas a ETF y movimientos de tesorería de empresas hacia BTC.
Durante el evento los analistas de Mizuho difundieron la conversación y reiteraron su recomendación de sobreponderar en Strategy, con un precio objetivo de USD $320. Ese objetivo implica un potencial alcista superior al 150% frente a los niveles de cierre citados en los informes.
La lógica detrás del supuesto piso
Para Saylor, el concepto clave es el de vendedores forzados, es decir, actores que liquidan por presión financiera o necesidad, como mineros muy endeudados o empresas con balances débiles. Según su explicación, cuando esos participantes salen del mercado se reduce la oferta marginal y cambia la estructura del mercado. En ese escenario, la acción del precio ya no depende tanto de si un activo está «barato» según ratios históricos, sino de la menor presión vendedora y de la mayor persistencia de los compradores. Esta lectura conecta con análisis previos que también situaban un piso a comienzos de febrero en torno a los USD $60.000.
¿Qué son los vendedores forzados y por qué importan?
El término vendedores forzados alude a entes que liquidan por apalancamiento, llamados a cubrir posiciones o por problemas de flujo. Su salida puede provocar una reversión sostenida porque el mercado pasa a manos de participantes con mayor convicción y horizonte temporal. Saylor sostiene que la desaparición de esta presión explica por qué los mínimos no siempre coinciden con indicadores de valoración tradicionales; la composición de la oferta y la demanda es determinante.
Entradas de ETF y tesorerías corporativas
Otro punto que destacó fue el papel de los ETF al contado y las empresas que reasignan efectivo a bitcoin. Estos vehículos institucionales, cuando compran de forma sostenida, pueden absorber la oferta diaria y reducir la volatilidad a la baja. Asimismo, la decisión de compañías para mover parte de su tesorería a BTC añade demanda estructural. En conjunto, Saylor ve una presión vendedora limitada frente a una demanda cada vez más estable, lo que serviría de soporte para los precios.
Crédito sobre bitcoin: el próximo catalizador
Más allá del planteamiento sobre pisos, Saylor adelantó su visión sobre el próximo gran empuje para bitcoin: la formación de crédito bancario y crédito digital sobre BTC. La idea consiste en que, si bitcoin actúa como colateral o base de nuevas arquitecturas de préstamo, la actividad económica vinculada a la criptomoneda se multiplicaría y la demanda dejaría de depender solo de comprar y conservar. Según Saylor, ya existen ejemplos tempranos de crédito digital en instrumentos como las acciones preferentes STRC de Strategy, que ofrecen rendimiento y sirven como prueba de concepto.
Qué significa para Strategy y para el mercado
Strategy busca transformar a bitcoin «de un activo sin rendimiento en un motor de los mercados de capitales», en palabras asociadas al directivo. Ese enfoque justifica la recomendación de Mizuho de sobreponderar la acción y su objetivo de USD $320. Tras la reunión se destacó que ese precio objetivo supone un potencial de subida frente a los cierres mencionados en los reportes: USD $123,72 en un análisis y alrededor de USD $127 en otro. Si se materializa, la conversión de bitcoin en infraestructura de crédito cambiaría la naturaleza de la demanda institucional.
Riesgo cuántico y conclusión
En relación con la preocupación por la computación cuántica, Saylor minimizó la urgencia del riesgo, calificándolo de hipotético y a largo plazo. Su opinión es que, incluso si emergiera como una amenaza relevante, la comunidad tendría tiempo y herramientas para mitigarla. En síntesis, su mensaje tras el encuentro del 8 abr 2026 fue optimista: la combinación de menor oferta vendedora, entradas de ETF, reasignaciones de tesorería y la eventual aparición de mecanismos de crédito sobre bitcoin podría sostener un mercado alcista más estructurado. Para inversores y observadores, la clave será vigilar la evolución de la liquidez, la regulación y la integración de BTC con productos financieros tradicionales.