En un contexto marcado por inestabilidad geopolítica y una inflación persistente, BlackRock, la gestora de fondos más grande del mundo, está tomando decisiones clave para ajustar su cartera de inversiones. La compañía ha decidido enfocarse en activos que ofrecen mayor diversificación y protección, alejándose de las inversiones tradicionales en acciones y bonos.
De acuerdo con su informe de Investment Directions para el primer trimestre de 2026, la firma subraya la necesidad de incorporar estrategias de amortiguación para mitigar los efectos negativos que puede traer la volatilidad del mercado. En este sentido, BlackRock considera que las correlaciones entre acciones y bonos son actualmente poco fiables, lo que hace necesario explorar alternativas.
Estrategias de amortiguación y activos alternativos
En su búsqueda por proteger los activos, BlackRock sugiere que una asignación del 15% en estrategias de amortiguación dentro de la parte de renta variable puede ser efectiva para reducir las caídas sin comprometer el rendimiento.
Esto implica diversificar hacia activos como el oro, hedge funds y bitcoin, que han demostrado ser resilientes en tiempos de crisis.
Inversión en oro y hedge funds
El oro, que ha alcanzado máximos históricos, sigue siendo considerado una cobertura atractiva frente a riesgos geopolíticos. BlackRock anticipa que la demanda institucional y minorista por este activo continuará creciendo en 2026, impulsada por la menor fiabilidad de coberturas tradicionales como los bonos del tesoro estadounidense.
Por otro lado, la inclusión de hedge funds en una cartera diversificada puede mejorar el rendimiento ajustado al riesgo. BlackRock sugiere que una exposición del 5% a estos fondos puede generar resultados más robustos a largo plazo, ofreciendo mejor capacidad para enfrentar la volatilidad del mercado.
La creciente madurez de los activos digitales
Además de los activos tradicionales, BlackRock observa un creciente interés por los activos digitales. En 2026, se registraron flujos significativos hacia los ETP de bitcoin, lo que refleja una madurez en este tipo de inversiones. La firma menciona que si un inversor hubiera destinado un 2% de su cartera a bitcoin en la última década, habría visto un rendimiento un 31% superior en comparación con otras inversiones.
Este tipo de activos digitales, aunque todavía en desarrollo, están demostrando ser una opción viable para quienes buscan diversificar aún más sus carteras, especialmente en un entorno donde las inversiones tradicionales enfrentan presión.
Perspectivas para 2026 y más allá
Con una economía global que se normaliza, BlackRock espera que el crecimiento continúe, aunque ya no será el mismo que en años anteriores. La Reserva Federal mantendrá tasas de interés cerca de niveles neutrales, mientras que la inflación, aunque en descenso, seguirá limitando el rendimiento de los bonos. Este escenario representa un cambio significativo en el panorama de inversiones, donde la selección de activos se vuelve crítica.
En este sentido, es fundamental adoptar una postura cautelosa y centrarse en estrategias que prioricen la calidad y la resistencia. Entre las recomendaciones destacan activos en sectores defensivos y la diversificación hacia mercados emergentes, que ofrecen oportunidades de crecimiento más equilibradas.
Así, la estrategia de BlackRock no solo busca adaptarse a las condiciones actuales del mercado, sino también prepararse para un futuro donde la incertidumbre parece ser la nueva norma.