En las primeras dos semanas del conflicto en Oriente Próximo, el mercado del petróleo ha reaccionado con volatilidad pronunciada. El barril de Brent registró un avance del 2,67% y cerró por encima de los 103 dólares, marcando el mayor precio de liquidación desde 2026 y situándose 2,68 dólares por encima de la sesión anterior.
El movimiento responde, sobre todo, al anuncio del cierre del estrecho de Ormuz, una arteria por la que circula cerca del 20% del transporte marítimo mundial de crudo, según las referencias del sector.
Reacciones del mercado y previsiones
Los analistas de Goldman Sachs plantean escenarios en los que el barril podría alcanzar niveles récord -hasta 147 dólares en un horizonte de 120 días si el cierre se mantiene prolongado-, mientras que su estimación de corto plazo contempla una media del Brent por encima de 100 dólares en marzo y un descenso posterior si la situación se resuelve.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) calificó la situación como la mayor interrupción de suministro y coordinó junto a los países miembros la liberación de 400 millones de barriles de reservas para amortiguar el desabastecimiento.
Medidas extraordinarias: reservas y permisos
Además de la apertura colectiva de reservas estratégicas —una acción destinada a actuar como colchón temporal—, Estados Unidos anunció la liberación adicional de 172 millones de barriles y la flexibilización provisional de sanciones para la compra de petróleo ruso. Según datos de comercio, hay decenas de millones de barriles rusos en tránsito; de ellos, una parte podría ponerse en el mercado con la exención, aunque el efecto será limitado y de corta duración.
Impacto macroeconómico y riesgos para la inflación
Los precios energéticos están trasladando presión a la inflación. En España, la Fundación Cajas de Ahorros (Funcas) prevé que la inflación de marzo podría situarse en torno al 3,6% y superar el 4% en abril y mayo antes de moderarse. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, advirtió sobre la posibilidad de un shock económico de gran magnitud si el conflicto se prolonga y se intensifica.
Economías y sensibilidad al crudo
La exposición varía por regiones: la economía de Estados Unidos es, en términos relativos, menos dependiente de las fluctuaciones del petróleo, pero las proyecciones señalan que su crecimiento para finales de 2026 podría quedar afectado (con una contracción de siete décimas respecto a 2026 y una décima por debajo de lo estimado). Por contraste, economías europeas y países que dependen del transporte por Ormuz enfrentan presiones mayores sobre precios y producción.
Efectos en los mercados financieros
La renta variable ha vivido sesiones marcadas por la volatilidad. En el cómputo de las dos semanas de conflicto, el Ibex ha reflejado un impacto muy contenido, cercano al -0,09%, mientras que los grandes índices estadounidenses acumulan caídas más relevantes: el Dow Jones pierde en torno al 4% y el S&P en torno al 3,5%. Los inversores siguen con atención las noticias sobre flujos de petróleo, liberaciones de reservas y cualquier cambio en sanciones que pueda alterar la oferta disponible.
Escenarios futuros y elementos a vigilar
Las claves que determinarán el camino de precios y la respuesta política son la duración del cierre de Ormuz, la efectividad de las liberaciones de reservas y la velocidad a la que el crudo liberado llegue a refinerías y distribuidores. Analistas recuerdan que, además del crudo, lo crítico es la disponibilidad de productos refinados como gasóleo y gasolina, cuya escasez puede impactar más rápidamente en la actividad industrial y el transporte.
Conclusión
En suma, la crisis ha forzado medidas excepcionales y ha elevado la probabilidad de un impacto inflacionario significativo si la interrupción del paso marítimo se mantiene. Mientras tanto, los gobiernos y entidades intentan contener el daño con liberaciones de reservas y exenciones temporales, pero la solución definitiva depende del restablecimiento del tráfico en el estrecho de Ormuz y de la duración del conflicto en Oriente Próximo.