La celebración en Riad del World Defense Show ha vuelto a poner en primer plano la intención del reino de transformar su sector de defensa mediante la localización industrial y la transferencia de tecnología. Con una amplia presencia internacional, el evento ha servido tanto de escaparate tecnológico como de foro para acuerdos de cooperación y alianzas industriales que buscan convertir adquisiciones en capacidades productivas locales.
En este contexto, países como España han acudido con una oferta integrada, no solo con productos, sino con propuestas para coproducción y sostenimiento in situ.
Organizado por la General Authority for Military Industries (GAMI), el salón concentra expositores y delegaciones de todo el mundo y articula zonas temáticas que ponen el foco en áreas como sistemas no tripulados, la cadena de suministro saudí y la industria naval.
El objetivo explícito es alinear la actividad ferial con la Visión 2030 del país, que promueve que el valor añadido y el empleo asociado a los programas de defensa se desarrollen en territorio saudí.
Un foro comercial con pretensiones industriales
A diferencia de ferias tradicionales centradas en la exhibición de material, el World Defense Show funciona como una plataforma para construir programas a largo plazo. Las autoridades promueven que los contratos incluyan cláusulas de integración local, transferencia de capacidades y creación de cadenas de suministro dentro del país. Este enfoque ha convertido al evento en un espacio donde las empresas extranjeras negocian no solo la venta de equipos, sino proyectos que implican fabricación, integración y mantenimiento bajo estándares saudíes.
Zonas temáticas y la cadena de suministro
En la edición reciente se potenciaron áreas como la Saudi Supply Chain Zone y la Naval Zone, pensadas para vincular proveedores con programas nacionales. Estas iniciativas reflejan un giro estratégico: el mercado del Golfo no se limita a compras puntuales, sino que busca convertir los grandes contratos en motores industriales. Para las empresas participantes, eso significa asumir compromisos de transferencia tecnológica y planificar una presencia industrial sostenida.
La participación española: un paquete industrial con ambición
España acudió al evento con un pabellón coordinado por TEDAE, respaldado por el Ministerio de Defensa e ICEX, que agrupó a 14 compañías. El objetivo fue mostrar un conjunto complementario de capacidades: desde sistemas navales y uavs hasta soluciones de vigilancia espacial y contramedidas contra drones. Más que ofertar equipos aislados, la delegación presentó propuestas para integrarse en programas saudíes mediante joint ventures, acuerdos de MRO (mantenimiento, reparación y operaciones) y transferencia de sistemas críticos.
Caso navantia y la transición hacia la coproducción
Un ejemplo destacado del enfoque español fue la estrategia de Navantia, que pretende ir más allá de la exportación de buques para ofrecer el ciclo completo: diseño, integración del sistema de combate HAZEM, formación y soporte. La creación de joint ventures con entidades saudíes busca fijar actividad industrial localmente, un modelo que otras empresas españolas buscan replicar en áreas como la vigilancia marítima, comunicaciones satelitales y sistemas anti-drones.
Implicaciones geopolíticas y comerciales
El World Defense Show actúa hoy como un termómetro de la reconfiguración del mercado global de defensa. Mientras Europa impulsa esfuerzos de rearme vinculados a alianzas y doctrinas occidentales, Oriente Medio emplea su capacidad de compra para exigir industrialización y autonomía tecnológica. Esta dinámica cambia las reglas del juego: vender deja de ser suficiente y la oferta debe incluir transferencia de conocimiento, empleo y cadenas de suministro locales.
Para países proveedores, la lección es clara: convertir contratos puntuales en presencia estructural exige aceptar la coproducción y entender que parte del valor añadido se desplazará al socio local. Si se logra, esas alianzas pueden garantizar carga de trabajo a futuro y posicionar a las empresas como socios estratégicos en una región que invertirá de forma sostenida en defensa y seguridad.
Para las delegaciones asistentes, la feria supone una oportunidad para transformar ofertas comerciales en relaciones industriales duraderas que respondan a la ambición de Arabia Saudí por construir una industria soberana y competitiva.