Cómo la financiación colectiva empodera a pequeños inversores en el mercado inmobiliario

La financiación colectiva está transformando el sector inmobiliario, permitiendo que cualquier persona invierta con montos accesibles y participe en oportunidades de inversión que antes eran exclusivas para grandes capitales.

En los últimos años, el mercado inmobiliario ha vivido un auge notable, especialmente en países como España, donde los precios de la vivienda han aumentado más de un 80% en la última década. Esta situación ha llevado a muchos a buscar alternativas para invertir en el sector, ya que adquirir una propiedad se ha convertido en un sueño casi inalcanzable para muchos.

En este contexto, el fenómeno del crowdfunding o financiación colectiva ha surgido como una solución viable, democratizando el acceso a la inversión en bienes raíces.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha señalado la necesidad de implementar medidas que regulen el mercado del alquiler para abordar este aumento de precios.

Así, el crowdfunding se presenta como una opción atractiva para pequeños inversores que desean participar en proyectos inmobiliarios sin necesidad de contar con grandes sumas de dinero.

Cambios en el modelo de inversión inmobiliaria

Históricamente, la inversión inmobiliaria estaba reservada para grandes capitales o fondos de inversión, dejando a los pequeños ahorradores al margen.

Sin embargo, han surgido plataformas de crowdlending con el objetivo de cambiar esta dinámica, permitiendo que cualquier persona pueda invertir desde montos tan bajos como 50 euros. Edoardo Corda, un asesor inmobiliario, menciona que “hoy en día, cualquiera puede participar en el mercado inmobiliario, aportando pequeñas cantidades”.

A pesar de la promesa de democratización, es fundamental que los inversores tengan en cuenta los riesgos asociados. Manuel Carlos Merino, abogado con experiencia en casos de crowdfunding, advierte que “estas inversiones son de alto riesgo y no garantizan la recuperación del capital”. Por ello, es esencial que los potenciales inversores se informen adecuadamente antes de comprometer su dinero.

¿Cómo funciona el crowdfunding inmobiliario?

El crowdfunding inmobiliario consiste en reunir a pequeños inversores para financiar proyectos en el sector de la vivienda. Cada proyecto se gestiona a través de una sociedad específica que se encarga de la compra, rehabilitación y posterior alquiler o venta de las propiedades. Merino explica que “las ganancias generadas se distribuyen entre los inversores, y al venderse el activo, la sociedad se disuelve, repartiendo los beneficios”.

Desde la implementación de la ley 5/2015, que regula la financiación participativa, las plataformas deben registrarse ante la CNMV y adoptar medidas que protejan a los inversores. Esto incluye limitaciones en las aportaciones de aquellos que no poseen conocimientos financieros acreditados, buscando salvaguardar a los pequeños ahorradores. Sin embargo, la falta de supervisión en algunos casos ha generado problemas, como impagos y litigios legales.

El auge de los préstamos en el sector inmobiliario

El crowdlending, que complementa al crowdfunding, se enfoca en conectar a promotores inmobiliarios que requieren financiación con inversores en busca de rentabilidad. Agustín Vara del Rey, CMO de Civislend, explica que “nuestro modelo conecta a quienes necesitan capital con aquellos que buscan invertir en proyectos respaldados por activos inmobiliarios”. Este tipo de financiación ha crecido de manera significativa en España, gestionando más de 1.200 millones de euros hasta 2026.

Una de las principales ventajas de estas plataformas es su accesibilidad. Desde Civislend, se permite invertir con aportaciones que comienzan en 250 euros. Esto hace posible que pequeños y medianos ahorradores participen en proyectos que, de otro modo, no estarían al alcance. Además, las rentabilidades que ofrecen oscilan entre el 10% y el 13% anual, lo que resulta atractivo en un mercado donde las oportunidades de inversión son limitadas.

Consideraciones sobre el riesgo

Es importante señalar que, a pesar de las oportunidades que brinda la financiación colectiva, existen riesgos inherentes. Merino ha representado a inversores que han enfrentado problemas en plataformas como Housers, donde las garantías ofrecidas a menudo estaban respaldadas por bienes ya hipotecados o resultaron ser falsas. Además, el abogado menciona que muchos problemas legales han surgido debido a la falta de información clara y accesible para los inversores.

A pesar de estos desafíos, el interés en el crowdfunding inmobiliario sigue en aumento. La regulación más estricta y el establecimiento de medidas de protección han contribuido a mejorar la confianza en este modelo de inversión. Las plataformas están adoptando mecanismos para asegurar la transparencia y ofrecer garantías a los inversores, como la supervisión de proyectos y la diversificación de carteras.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha señalado la necesidad de implementar medidas que regulen el mercado del alquiler para abordar este aumento de precios. Así, el crowdfunding se presenta como una opción atractiva para pequeños inversores que desean participar en proyectos inmobiliarios sin necesidad de contar con grandes sumas de dinero.0

Scritto da Staff

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