La conversación sobre inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser solo un ejercicio tecnológico para convertirse en una discusión central sobre la economía y el empleo. El economista Philippe Aghion, galardonado con el Nobel de Economía, plantea que la IA no es una moda pasajera sino una revolución industrial que tendrá efectos sostenidos sobre la productividad y el bienestar.
Según su análisis, la llegada de estas tecnologías puede aumentar el ritmo de avance económico en torno a 0,7% anual durante un periodo prolongado, siempre que se adopten políticas públicas adecuadas.
El mensaje de Aghion combina optimismo sobre el potencial innovador con cautela sobre las consecuencias redistributivas inmediatas.
Mientras la IA expande las capacidades productivas, también plantea riesgos a corto plazo en forma de desplazamientos laborales y concentración de poder empresarial. Por ello, propone un paquete de respuestas que incluye transferencias sociales, inversión en formación continua y políticas que fomenten la competencia.
Por qué la ia puede aumentar la producción y el empleo
La IA multiplica la eficiencia en tareas administrativas, industriales y de investigación, permitiendo que empresas y sectores completos revisen sus modelos productivos. Aghion argumenta que cuando la innovación se difunde, se crea un efecto multiplicador: nuevas empresas aparecen, otras se transforman y la productividad agregada sube. Este proceso, conocido como destrucción creativa, puede generar no solo mayor producción sino también puestos de trabajo en actividades complementarias a las máquinas, como diseño, mantenimiento y supervisión.
No obstante, el resultado final depende de instituciones y políticas. Si la innovación queda atrapada en monopolios o en manos de pocos, el impacto sobre el empleo y la distribución del ingreso puede ser negativo. Por ello, el economista insiste en que la mejora potencial del crecimiento requiere un entorno competitivo y regulaciones que eviten barreras de entrada.
Medidas para amortiguar el impacto a corto plazo
Frente a la posibilidad de trastornos laborales inmediatos, Aghion propone una batería de respuestas públicas. Entre ellas destaca el refuerzo de las prestaciones sociales como red de seguridad para trabajadores afectados, junto a programas de reubicación laboral. Estas transferencias temporales buscan suavizar la transición mientras las personas adquieren nuevas habilidades.
Formación y reciclaje profesional
La segunda pata de la propuesta es la inversión en formación. Aghion reclama políticas que faciliten el aprendizaje a lo largo de la vida, con cursos orientados a competencias digitales, gestión de datos y tareas creativas que complementen la capacidad automatizada. El objetivo es reducir la brecha entre las habilidades demandadas y las disponibles en la fuerza laboral, aumentando la empleabilidad y la adaptabilidad de los trabajadores.
Política industrial y competencia
Otra recomendación apunta a evitar que la adopción de IA se traduzca en mercados dominados por unos pocos agentes. La defensa de la competencia y la regulación antimonopolio son claves para garantizar que los beneficios de la innovación se difundan. Aghion sugiere medidas que promuevan la entrada de nuevas empresas y limiten prácticas que encierren la innovación en silos corporativos.
Implicaciones para la agenda europea y nacional
En el contexto europeo, los retos son dobles: por un lado, competir en la carrera global por la innovación; por otro, preservar un modelo social que atienda a la cohesión. Europa necesita políticas que vinculen la transición tecnológica con la formación y la protección social, al mismo tiempo que impulsen la capacidad industrial para producir tecnologías estratégicas. Sin estas medidas, la adopción de IA corre el riesgo de agudizar desigualdades y vulnerabilidades externas.
La implementación exitosa requerirá coordinación entre gobiernos, empresas y universidades. La creación de ecosistemas que faciliten el intercambio de conocimiento, la financiación de proyectos tecnológicos y la promoción de estándares abiertos contribuirá a que la IA funcione como palanca de crecimiento inclusivo. Aghion subraya que la historia muestra cómo las revoluciones industriales generan prosperidad cuando se acompañan de instituciones fuertes y políticas activas.
Para convertirse en un motor sostenido de crecimiento y empleo es imprescindible diseñar políticas públicas que protejan a los más vulnerables, impulsen la formación y preserven la competencia en el mercado.