La actividad de empresas españolas en el Golfo Pérsico se ha convertido en un pilar de su expansión internacional. Compañías de sectores tan diversos como la hostelería, la distribución textil, la ingeniería, las infraestructuras y la defensa mantienen contratos y operaciones en países como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Kuwait, Omán y Baréin.
Sin embargo, la reciente escalada de tensiones en Oriente Medio ha empezado a afectar la normalidad operativa, con consecuencias sobre rutas aéreas, rutas marítimas y la ejecución de proyectos.
El impacto inmediato se ha dejado ver en el transporte y la logística: aerolíneas han suspendido o ajustado rutas, navieras han desviado tráficos y algunos proyectos de inversión podrían sufrir retrasos en los plazos previstos.
A continuación se desglosan los principales efectos por sectores y los actores españoles implicados.
Interrupciones en el tráfico aéreo y marítimo
Las restricciones del espacio aéreo en la región han provocado una ola de cancelaciones.
Iberia canceló la conexión Madrid-Doha y su filial Iberia Express ha dejado de volar a Tel Aviv hasta el 10 de marzo, mientras que Air Europa suspendió temporalmente sus enlaces con Tel Aviv. Otras aerolíneas europeas como Air France y British Airways también han cancelado vuelos a destinos del área, y las compañías del Golfo —entre ellas Qatar Airways, Emirates, Saudia, Kuwait Airways y Etihad— han reducido o interrumpido operaciones, pendientes de la reapertura de corredores seguros. Según Aena, se registraron unas 30 cancelaciones en España relacionadas con la crisis.
En el comercio marítimo, la suspensión de tránsito por el estrecho de Ormuz por parte de Maersk y MSC añade un riesgo logístico significativo: desvíos, retrasos y costes adicionales que podrían encarecer importaciones y complicar cadenas de suministro vinculadas a proyectos en el Golfo.
Hotelería y retail: crecimiento sólido pero expuesto
Las cadenas hoteleras españolas han apostado por la región como foco de crecimiento. Meliá firmó una alianza con un fondo de desarrollo turístico en Arabia Saudí para abrir al menos 1.000 habitaciones y ya mantiene hoteles en Dubái y Baréin. Barceló es actualmente la cadena con más presencia en el Golfo Pérsico, con siete hoteles y la expectativa de estrenar uno en Arabia Saudí. RIU, Palladium y la antigua NH (ahora Minor Europe & Americas) también tienen proyectos en marcha, incluido el macroproyecto de Palladium en la isla de Al Marjan estimado en 1.500 habitaciones y 100 millones de dólares de inversión.
En paralelo, los grandes grupos de moda como Inditex, Mango y Tendam operan centenares de tiendas en la zona, generalmente mediante franquicias o socios locales. Inditex, por ejemplo, cuenta con más de 300 puntos de venta entre Arabia, Emiratos, Catar, Kuwait y otros países del entorno, además de presencia en Israel. Estas redes comerciales se enfrentan a potenciales cierres temporales o reducción de afluencia por la situación geopolítica.
Riesgos operativos para la hostelería y el retail
Para la hostelería y el retail, los principales riesgos son la caída de ocupación, restricciones de movilidad y dificultades para rotar personal. Las alianzas con promotores locales y fondos soberanos mitigan parte del riesgo financiero, pero no eliminan la vulnerabilidad a shocks regionales que afecten la demanda o la movilidad.
Obras, energía y defensa: contratos estratégicos en juego
Arabia Saudí y varios emiratos han sido plataforma para grandes contratistas españoles. Los planes de diversificación del reino han generado licitaciones por valor de al menos 20.000 millones entre y, oportunidades de las que se han beneficiado firmas como Técnicas Reunidas (aliada con Sinopec), FCC, Acciona, y grupos de ingeniería como Typsa, Ayesa, Sener e Idom. En transporte, Renfe y Alsa lideran proyectos junto a fabricantes de material rodante como Talgo y CAF.
En defensa, Navantia y Indra son ejemplos de peso: Navantia firmó un acuerdo de intenciones con Arabia Saudí a finales de para la construcción de cinco buques de guerra (contrato estimado en más de 1.000 millones de euros), mientras que Indra mantiene contratos en gestión de tráfico aéreo y sistemas electrónicos de defensa y constituyó una sociedad conjunta con Edge Group a finales de.
Perspectivas y gestión del riesgo
Las empresas españolas deben equilibrar la ambición comercial con una gestión del riesgo adaptada: seguros políticos, cláusulas contractuales sobre fuerza mayor, diversificación de bases logísticas y planes de continuidad operativa. Aunque la región ofrece proyectos transformadores y volúmenes de adjudicación relevantes, la incertidumbre geopolítica exige vigilancia constante y respuestas ágiles.
Conclusión
El Golfo Pérsico continúa siendo un mercado clave para muchas firmas españolas, con oportunidades de alto valor en infraestructuras, energía, turismo y defensa. No obstante, la escalada de tensión regional ha demostrado que la exposición a riesgos geopolíticos puede traducirse rápidamente en impactos operativos: cancelaciones aéreas, desviaciones marítimas y posibles retrasos en obras millonarias. La capacidad de las empresas para adaptarse determinará cuánto se verá afectado su negocio en los próximos meses.