En un movimiento que podría redefinir el futuro de los fondos de jubilación en Estados Unidos, la congresista Maxine Waters ha solicitado al Departamento de Trabajo que retire una propuesta impulsada por la administración de Donald Trump. Esta iniciativa, presentada en marzo de 2026, busca permitir que los planes 401(k) incluyan inversiones en criptomonedas y otros activos alternativos.
Waters argumenta que el mercado de activos digitales aún carece de un marco regulatorio suficiente para proteger adecuadamente los ahorros destinados a la jubilación de millones de estadounidenses. La congresista, quien podría recuperar la presidencia del Comité de Servicios Financieros si los demócratas ganan la mayoría en la Cámara de Representantes, ha enviado una carta de 11 páginas al secretario interino del Departamento de Trabajo, Keith Sonderling pidiendo la retirada de la propuesta.
La propuesta y sus implicaciones
La iniciativa cuestionada deriva de una orden ejecutiva firmada por Donald Trump en agosto de 2026. Esta orden instruye a la administración a facilitar que los estadounidenses accedan, directamente o a través de sus planes de jubilación, a las oportunidades de crecimiento y diversificación ofrecidas por activos alternativos incluyendo capital privadocrédito privadobienes raícesmaterias primas y activos digitales.
Según Waters, permitir que los fondos de jubilación inviertan en criptomonedas es contradictorio, ya que la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) aún continúa desarrollando el marco regulatorio destinado a proteger a los inversionistas minoristas. Además, la legisladora advierte que el ecosistema de activos digitales atraviesa un deterioro más amplio, reflejado en una disminución de la actividad comercial, del desarrollo tecnológico y de la participación de usuarios.
Riesgos para los ahorros de los trabajadores
Waters sostiene que permitir este tipo de inversiones dentro de los planes de retiro expondría a millones de estadounidenses a un mercado que, en su opinión, continúa operando sin un marco federal plenamente consolidado. La congresista señala que el mercado cripto ha generado pérdidas significativas para numerosos inversionistas durante los últimos años, lo que aumenta el riesgo para los ahorros destinados a la jubilación.
La discusión también tiene un componente político. Waters ya presidió anteriormente el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes durante la última mayoría demócrata y podría recuperar ese cargo si su partido obtiene el control de la Cámara tras las elecciones legislativas de noviembre de 2026. Aunque dicho comité no supervisa directamente las políticas del Departamento de Trabajo sobre los planes 401(k), sí ejerce control legislativo sobre la SEC organismo responsable de buena parte de la regulación de los mercados financieros y de los activos digitales.
El futuro de la propuesta
Por el momento, el proyecto permanece en fase de consulta y todavía no ha sido adoptado de forma definitiva por el Departamento de Trabajo. La iniciativa deriva de una orden ejecutiva emitida por Donald Trump en agosto de 2026, mediante la cual instruyó a su administración a facilitar que los estadounidenses pudieran acceder, directamente o a través de sus planes de jubilación, a las oportunidades de crecimiento y diversificación ofrecidas por activos alternativos.
La discusión anticipa un nuevo frente dentro del debate regulatorio sobre las criptomonedas en Estados Unidos, donde la expansión institucional de estos activos continúa avanzando mientras persisten diferencias políticas respecto al nivel de riesgo adecuado para los inversionistas minoristas y, especialmente, para los fondos destinados a la jubilación.


