La reciente evaluación de laconvocatoria estatalpara la Agenda 2030, realizada por la Plataforma del Tercer Sector, ofrece una visión clara sobre cómo se ha desarrollado este proceso a lo largo de cinco años. Este estudio no solo presenta cifras relevantes, sino que también destaca los desafíos que enfrenta el sector en términos de financiación y asignación de recursos.
Este artículo se adentra en los detalles de la última convocatoria, que mantiene un presupuesto de 10 millones de euros, y examina las consecuencias de la inflación en la disponibilidad de fondos para proyectos.
Impacto de la inflación en la financiación
Laconvocatoria estatalse mantiene en un nivel de financiamiento de 10 millones de euros, sin embargo, la realidad económica presenta un panorama más complejo. El índice de precios al consumidor (IPC) ha registrado un aumento acumulado del 19,31 % entre 2026 y 2026, lo que reduce la capacidad real de financiación a aproximadamente 8,38 millones de euros.
Esto representa una disminución efectiva de más de 1,5 millones de euros en la capacidad financiera, lo que plantea serias preocupaciones sobre la viabilidad de los proyectos presentados.
Aumento en las solicitudes, pero menor tasa de éxito
En el año 2026, se registraron 816 solicitudes, lo que marca un incremento del 71 % en comparación con las 478 del año anterior. Sin embargo, a pesar de este aumento en la demanda, solo se financiaron 72 proyectos, un ligero incremento respecto a los 58 proyectos financiados en 2026. Esto resulta en una tasa de éxito que cayó del 12 % en 2026 al 8 % en 2026, lo que revela la creciente competencia y los limitados recursos disponibles para financiar proyectos de calidad.
Dinámica de la financiación y su distribución
Históricamente, la financiación media destinada a cada proyecto se ha ubicado en torno a 157.844 euros. Sin embargo, en 2026, esta cifra ha descendido a 138.888 euros, marcando el nivel más bajo en los últimos cinco años, lo que indica una caída del 19 % en la financiación promedio. Este descenso es alarmante y refleja la creciente presión sobre los recursos del Tercer Sector.
Concentración de recursos en pocas entidades
Un análisis más profundo revela que 23 entidades están gestionando el 57 % del total del presupuesto, lo que implica que están recibiendo más de 200.000 euros por proyecto. Por otro lado, 15 entidades están recibiendo solo el 6 % del presupuesto, con menos de 50.000 euros por proyecto. Esta situación resalta una tendencia hacia lamicrofinanciación, donde una pequeña cantidad de entidades dominan la asignación de recursos, dejando a muchos proyectos potencialmente viables sin el apoyo necesario.
El análisis de la convocatoria estatal para la Agenda 2030 pone en evidencia la disonancia entre el aumento en las solicitudes y la insuficiencia de recursos disponibles. Con una tasa de éxito decreciente y una financiación promedio en descenso, es crucial que se tomen medidas para abordar estas disparidades. La falta de financiación adecuada no solo afecta la implementación de proyectos, sino que también puede comprometer los objetivos de sostenibilidad que la Agenda 2030 busca promover.
Es esencial que todos los actores del Tercer Sector trabajen conjuntamente para abogar por una mayor asignación de recursos y una revisión de los criterios de financiación. Solo así se podrá garantizar que los proyectos que cumplen con los estándares de calidad y pertinencia tengan la oportunidad de ser ejecutados y contribuir efectivamente al desarrollo sostenible.