La economía española registró un avance del PIB del 0,6% en el primer trimestre respecto al período anterior, una cifra que se sitúa dos décimas por debajo del cuarto trimestre de 2026. Este crecimiento trimestral responde, principalmente, a la fortaleza de la demanda interna, mientras que el escenario internacional se mantiene complicado.
En términos interanuales, la tasa se acelera hasta el 2,7%, una subida de una décima respecto al trimestre precedente.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) detalla que la contribución de la demanda nacional al crecimiento trimestral fue de 0,4 puntos, mientras que la demanda externa aportó 0,2 puntos.
En la comparación interanual, la demanda nacional añadió 3,4 puntos y la demanda externa restó 0,7 puntos, reflejando el menor vigor del comercio exterior frente al impulso doméstico.
Comportamiento por agregados de demanda
En el desglose por componentes, el gasto en consumo final de los hogares subió un 0,6% en tasa intertrimestral, apoyado por la solidez del mercado laboral, y las Administraciones Públicas incrementaron su gasto un 0,2%.
La formación bruta de capital registró una variación trimestral del 0,1%. En el plano anual, el agregado de consumo final descendió una décima hasta situarse en el 2,9%, mientras que el gasto de los hogares repuntó una décima hasta el 3,2% y el gasto público retrocedió cinco décimas hasta el 2,0%.
Inversión y comercio exterior
La inversión mostró dinamismo: la formación bruta de capital fijo creció un 0,4% intertrimestral y un 5,6% interanual. Destacaron los avances en productos de propiedad intelectual (+0,9% trimestral, +6,8% interanual) y en bienes de equipo (+0,5% trimestral, +3,9% interanual). En contraste, el comercio exterior perdió tracción: las exportaciones cayeron un 0,5% intertrimestral (reducción de 1,2 puntos respecto al trimestre anterior) y las importaciones se redujeron un 1,2% (2,4 puntos menos que en el cuarto trimestre de 2026). En términos anuales, las exportaciones avanzaron un 0,9% y las importaciones se situaron en un 3,1%.
Rama de actividad y oferta
Por la vertiente de la oferta, la mayoría de los grandes sectores registraron tasas positivas en su valor añadido durante el trimestre. La industria creció un 0,4% intertrimestral y, dentro de ella, la industria manufacturera aumentó un 0,5%, cuatro décimas más que en el trimestre anterior. En la comparación interanual, el valor añadido industrial avanzó un 1,8%, con la manufactura reflejando la misma tasa.
Construcción y servicios
La construcción fue el sector más dinámico en términos interanuales, con un crecimiento del 6,5%, mientras que los servicios aceleraron su ritmo hasta el 3,4% (desde el 2,9% del trimestre anterior). Por el contrario, las ramas primarias acusaron una caída interanual del 3,4%, situándose como el único gran sector con variación negativa.
Precios, productividad y lectura oficial
El deflactor del PIB se elevó un 3,2% en tasa interanual, siete décimas por debajo del trimestre previo, y presentó una ligera contracción del 0,1% en la comparativa trimestral. El Ministerio de Economía subraya que, pese a la influencia negativa de la guerra en Irán en el inicio del año, el consumo de los hogares se mantiene como uno de los motores principales, gracias a la fortaleza del mercado laboral y al impulso de la inversión.
Además, el Ejecutivo destaca la mejora de la productividad: la productividad por hora trabajada avanzó un 1% —el mejor registro desde comienzos de 2026— y la tasa interanual de productividad creció un 0,6%. Este comportamiento acompaña a un ciclo de creación de empleo histórico y a la modernización del modelo de crecimiento, según el comunicado oficial. La nota indica que se ofrecerán ampliaciones posteriores con datos más detallados.