En el contexto actual de cambio climático y desafíos ambientales, el crédito verde se ha consolidado como una herramienta fundamental para los agricultores en Vietnam. Este tipo de financiamiento no solo ayuda a los productores a adaptarse a los riesgos, sino que también fomenta la implementación de prácticas agrícolas que priorizan la sostenibilidad y la protección del medio ambiente.
El proyecto Iniciativa de financiación del riesgo climático para el sector agrícola de Vietnam (AgriCRF VN) ha sido clave en la creación de este producto financiero, gracias a la colaboración de la Organización de Microfinanzas Tinh Thuong (TYM), la Organización Alemana de Cooperación Internacional (GIZ) y el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente.
Su objetivo es facilitar el acceso a capital para actividades productivas que respeten el entorno.
Características del crédito verde
El capital de crédito verde presenta un diseño optimizado que elimina obstáculos para los clientes en situaciones de vulnerabilidad.
Ofrece un límite máximo de préstamo de hasta 100 millones de VND y plazos flexibles que pueden alcanzar los 24 meses. Además, permite la devolución de capital e intereses en ciclos semanales, mensuales o cada cuatro semanas, lo que facilita la gestión de pagos para los agricultores.
Condiciones favorables
Un aspecto destacable del crédito verde de TYM es la rapidez en el proceso de desembolso, que puede realizarse en un plazo de 7 días y sin necesidad de garantías. Esto crea un entorno propicio para que los agricultores accedan a los fondos necesarios para sus proyectos. La reducción en las tasas de interés, que varía entre el 0,9 % y el 2,1 % anual, se dirige a aquellos clientes que cuentan con certificaciones de productos sostenibles, como OCOP, VietGAP y GlobalGAP, o que destinan los préstamos a necesidades básicas con criterios ecológicos.
El director general adjunto de TYM, Phung Dinh Kien, enfatiza que el crédito verde no se limita a ser un producto financiero, sino que es una herramienta para cambiar la conciencia y el comportamiento de los clientes hacia un estilo de vida más ecológico, alineándose con los objetivos de desarrollo sostenible.
Marco regulatorio y su impacto
El desarrollo del crédito verde en Vietnam se enmarca en un entorno legal favorable. La Ley de Protección Ambiental de 2025 y sus directrices han definido oficialmente el concepto de crédito verde y han instado a las instituciones financieras a incorporar criterios de riesgo ambiental en sus operaciones. TYM, al integrar estos elementos en su sistema de evaluación crediticia, se alinea con estas regulaciones macroeconómicas.
Resultados y futuro del crédito verde
Desde su implementación el 24 de marzo de 2025, el crédito verde ha demostrado su eficacia. Para el 31 de octubre de 2025, TYM había desembolsado más de 26,000 millones de VND a 759 clientes, todos ellos mujeres. Este éxito resalta el papel del crédito verde en la promoción de la agricultura sostenible y en la mejora de la resiliencia de las comunidades rurales ante el cambio climático.
Un ejemplo notable es el de Nguyen Thi Loan, quien utilizó un préstamo verde para expandir su cultivo de hongos de paja, aumentando sus ingresos mensuales y contribuyendo a la reducción de la quema de residuos agrícolas. Al enterarse de la disponibilidad del crédito verde, solicitó asistencia inmediata y pudo financiar su proyecto de manera efectiva.
Con miras al futuro, TYM planea colaborar con organizaciones de desarrollo para ofrecer préstamos preferenciales que amplíen la escala del crédito verde, establecer un sistema de monitoreo transparente y desarrollar programas de capacitación sobre prácticas de crédito verde. La innovación continua y el apoyo de GIZ permitirán que el producto siga contribuyendo a los objetivos de desarrollo sostenible de Vietnam.