La empresa que hasta ahora se conocía como Housers inicia una nueva etapa comercial bajo el nombre comercial Crowpire. El cambio de marca viene acompañado de una reconfiguración estratégica: convertir la compañía en una plataforma de servicios de financiación participativa especializada en crowdfunding inmobiliario y crowdlending en España.
El propósito declarado es facilitar el acceso a proyectos inmobiliarios, tanto a quienes quieren invertir como a quienes buscan financiación alternativa.
Como parte de la evolución, Crowpire integra de forma nativa la pasarela de pagos de Divilo, lo que permite una supervisión más directa y en tiempo real de las transacciones dentro del ecosistema.
Esta fusión técnica pretende dar mayor control a los usuarios sobre los cobros, las aportaciones y la liquidación de intereses, al tiempo que refuerza la trazabilidad y la seguridad operativa.
Estructura financiera y respaldo de capital
Crowpire arranca respaldada por una estructura accionarial renovada y una inyección de capital que suma un total de 15 millones de euros.
Esa cifra incluye nuevas aportaciones por 4 millones que se añaden a los 11 millones provenientes de etapas anteriores. Según la dirección, los inversores comprometen recursos a largo plazo para escalar la plataforma y mejorar la solvencia operativa.
La firma presenta un historial operativo relevante: ha financiado 456 proyectos, movilizado aproximadamente 150 millones de euros de capital y devuelto más de 72 millones de euros a inversores. Además, la compañía declara una rentabilidad media anual cercana al 7% y alrededor de 10.000 wallets activas, indicadores que buscan transmitir la consistencia de su modelo.
Integración tecnológica y experiencia de usuario
El conector central del nuevo servicio es la integración con la plataforma de pagos de Divilo. Esta integración aporta multicanalidad en las recargas: tarjeta de crédito, transferencia bancaria, Bizum, Apple Pay y Worldpay. La combinación permite que el usuario ingrese fondos de la forma que prefiera y supervise movimientos al instante a través de un módulo de monitorización.
Desde el punto de vista operativo, la arquitectura digital se ha diseñado para priorizar la transparencia y la agilidad. Hay módulos diferenciados: un portal dirigido a promotores para facilitar el onboarding de activos y un ecosistema de usuario con flujos optimizados que reducen el número de pasos necesarios para invertir o seguir una campaña.
Seguridad, gobernanza y cumplimiento
La compañía subraya que su actividad se desarrolla bajo la supervisión de la CNMV y que utiliza garantías hipotecarias de primer rango en su abanico de protección para inversores. Además, opta por mantener la gestión de ciberseguridad internamente en lugar de externalizarla, con el objetivo de minimizar riesgos y preservar el control sobre la información sensible.
Pilares técnicos
En lo técnico, Crowpire declara una mezcla de tecnologías tradicionales y modernas: utiliza servicios en la nube como AWS para ciertos despliegues y mantiene un núcleo transaccional con código heredado en Cobol, que según la empresa aporta estabilidad en el tratamiento de operaciones financieras. Complementan esta base un algoritmo propio para la predicción de demanda y herramientas internas de análisis de promociones.
Rendimientos, plazos y hoja de ruta
En cuanto a expectativas de rentabilidad, Crowpire estima una rentabilidad anual por proyecto cercana al 10%, aunque reconoce que, por los periodos cortos de operación (habitualmente entre 6 y 8 meses), la rentabilidad global suele situarse entre el 6% y el 8%. La plataforma ha registrado, desde, casi 30 millones de euros financiados en operaciones acumuladas.
Respecto al futuro, la compañía contempla el lanzamiento de nuevos productos financieros y no cierra la puerta a la entrada de activos digitales en el largo plazo; sin embargo, por el momento no prioriza la tokenización dada la percepción de que el mercado aún no cuenta con suficiente tamaño ni con la seguridad jurídica necesaria para desplazar el modelo actual de crowdfunding.
Implicaciones para inversores y promotores
Para los inversores, la promesa es una experiencia con mayor visibilidad sobre los flujos de caja y calendarios de pago reales, lo que reduce la incertidumbre sobre los retornos. Para los promotores, la plataforma ofrece una alternativa flexible y ágil de financiación que complementa las vías tradicionales, apoyada por procesos digitales diseñados para acelerar el onboarding y la ejecución del proyecto.
En conjunto, Crowpire busca posicionarse como una alternativa consolidada en el ecosistema español de financiación participativa, combinando cifras de actividad pasadas con mejoras tecnológicas y un capital reforzado que respalde su expansión hacia nuevos productos y posiblemente hacia otros mercados europeos en el medio plazo.