El grupo Cellnex ha cerrado el año 2026 con una caída del 10% en su valor de mercado. Ahora, se enfrenta a un año que promete ser un verdadero desafío. Con la vista puesta en los próximos meses, la firma de infraestructuras de telecomunicaciones deberá esforzarse por recuperar la confianza de los inversores.
Las previsiones apuntan a un periodo complicado, marcado por la falta de catalizadores y una desaceleración del crecimiento que podría complicar su trayectoria.
Recientemente, analistas de Goldman Sachs han ajustado su recomendación sobre Cellnex, bajando su nivel de ‘comprar’ a ‘neutral’.
Este cambio no solo refleja la situación actual de la empresa, sino también una transformación en la percepción del potencial de crecimiento dentro del sector de telecomunicaciones en Europa.
Desafíos operativos y expectativas del mercado
La firma estadounidense ha destacado que Cellnex ha alcanzado una fase de madurez operativa, lo que trae consigo nuevos retos.
Aunque la tesis de crecimiento a largo plazo sigue siendo válida, la incertidumbre sobre cuándo se materializará ese crecimiento se hace cada vez más palpable. La compañía ha experimentado una disminución en la contratación de nuevos emplazamientos por parte de los operadores móviles, limitando así la expansión de márgenes en el sector.
Falta de catalizadores positivos
Si bien la visibilidad de los ingresos a largo plazo está respaldada por su vinculación con la inflación, la escasez de sorpresas positivas en los próximos meses sugiere que el potencial de revalorización de las acciones podría verse restringido. Esto se traduce en una falta de urgencia para los inversores que buscan oportunidades que ofrezcan rendimientos más inmediatos.
Perspectivas de inversión y dividendos
Goldman Sachs ha establecido un precio objetivo para Cellnex de 31 euros por acción, lo que implica un margen de crecimiento del 17% respecto a su cotización actual. Sin embargo, este porcentaje, aunque significativo, no es suficiente para impulsar una recomendación de compra. Esto se debe a que las acciones de la compañía están valoradas en múltiplos que reflejan su situación actual.
En comparación, el banco de inversión ha mostrado una preferencia por INWIT, un competidor en el sector, aludiendo a una mejor dinámica de crecimiento en el mercado italiano y una estructura de costos más eficiente. Este cambio de enfoque resalta la necesidad de Cellnex de adaptarse rápidamente a un entorno de mercado cada vez más exigente.
Proyecciones de dividendos conservadoras
Un aspecto crucial para entender la postura de Goldman Sachs es la proyección de dividendos. Cellnex anticipa distribuir alrededor de 1.000 millones de euros en 2026, de los cuales 500 millones se destinarían a dividendos y el resto a programas de recompra de acciones. Sin embargo, los analistas consideran que estas cifras son conservadoras en comparación con el flujo de caja libre que la empresa generará a medida que reduzca su gasto en capital.
Para el periodo 2026-2030, Goldman Sachs espera un crecimiento combinado de dividendos y recompras de aproximadamente un 8% anual. Sin embargo, esta cifra no es suficiente para diferenciarse de otras opciones en el sector. Además, se prevé que una mayor parte del capital generado se destine a la reducción de deuda, lo que limita el atractivo inmediato de los retornos para los accionistas.
Desafíos estratégicos en un entorno cambiante
El enfoque estratégico de Cellnex parece centrarse en la prudencia financiera tras años de expansión. Este enfoque llega en un momento en que el mercado valora más la visibilidad de los retornos que la estabilidad a largo plazo. Por lo tanto, la empresa deberá encontrar un equilibrio entre su crecimiento sostenible y la satisfacción de las expectativas de sus inversores para poder navegar con éxito en este entorno desafiante.