En los últimos meses se ha observado un Aumento significativo de las donaciones entre parientes cercanos en España. La combinación de tres factores – la insistencia de los partidos gobernantes en subir la carga tributaria sobre patrimonios, la inminencia de las elecciones autonómicas de mayo y el continuo encarecimiento del mercado inmobiliario – ha impulsado una oleada de transmisiones de bienes que alcanza niveles máximos históricos.
Los analistas fiscales coinciden en que el volumen de operaciones ha crecido un 11 % durante el primer semestre del año. Este salto se interpreta como una señal clara de que los titulares de rentas altas y de activos considerables buscan proteger su patrimonio antes de que se apliquen tipos más gravosos. Entre las estrategias más habituales se encuentran la cesión anticipada de inmuebles a hijos que suele conllevar una tributación menor que la que sufrirían los progenitores en una sucesión.
Contexto fiscal y político
El impuesto de sucesiones y donaciones ha sido objeto de un intenso debate nacional. Las formaciones nacionalistas y separatistas reclaman al Ministerio de Hacienda la eliminación de la homogeneización de los tipos, argumentando que la uniformidad favorecería la fuga de patrimonios entre comunidades autónomas. Hasta la fecha, la Comunidad de Madrid se ha beneficiado de una carga impositiva más baja, seguida por Andalucía y, en menor medida, otras regiones gobernadas por el PP.
El escenario se complica con la posibilidad de un cambio de gobierno en las próximas elecciones autonómicas de 2027. Hasta diez comunidades autónomas, así como todos los municipios, acudirán a las urnas, y la perspectiva de una política fiscal más restrictiva por parte de PSOE, Sumar, Podemos y otras formaciones de izquierdas genera incertidumbre entre los contribuyentes con altos patrimonios.
Patrones de donación y regiones más activas
El impulso de las donaciones no es uniforme en todo el territorio. Regiones como Asturias, Cantabria y Murcia registran incrementos de dos dígitos por encima de la media nacional, mientras que en Aragón y el País Vasco donde no se esperan elecciones próximamente, los flujos han retrocedido. Las Baleares destacan por un “aluvión” de transmisiones que, hasta la fecha, supera cualquier registro previo del año.
Los expertos también señalan que la crisis de accesibilidad a la vivienda juega un papel determinante. Los jóvenes, obligados a aportar al menos el 20 % del valor tasado para comprar una vivienda, carecen de recursos suficientes. Esa dificultad ha provocado un notable aumento de las donaciones en efectivo entre abuelos y nietos, reforzando la idea de que la presión fiscal y la falta de liquidez en el mercado inmobiliario se combinan para generar esta ola de traspasos.
Impacto a medio plazo
Si bien la medida protege el patrimonio de la generación mayor, también podría generar distorsiones en el mercado inmobiliario y en la recaudación del Estado. La fugacidad de estos movimientos sugiere que, una vez superada la incertidumbre electoral, la tendencia podría revertirse. Sin embargo, mientras persista la percepción de una mayor carga fiscal, los familiares seguirán empleando donaciones como herramienta de planificación sucesoria.



