¿Dónde puede tocar fondo Bitcoin? proyecciones y señales on‑chain

Analistas estiman que el precio de Bitcoin podría caer más antes de estabilizarse, con zonas de soporte proyectadas entre USD 30.000 y USD 45.000 basadas en métricas on‑chain y patrones de ciclo

El mercado de Bitcoin vuelve a ser objeto de debate entre estrategas y analistas tras las recientes caídas desde la zona de USD 70.000. Tras no sostener ese umbral, el precio llegó a negociarse cerca de USD 65.950, lo que ha reavivado proyecciones que sitúan el posible suelo del ciclo más adelante en el año.

Los expertos combinan herramientas tradicionales de análisis técnico con datos on‑chain para estimar rangos de caída y ventanas temporales en las que la presión de venta podría ceder.

Las predicciones coinciden en que la fase bajista podría prolongarse y que el mínimo podría aparecer hacia el último trimestre.

Estas conclusiones se apoyan en la observación de indicadores como la oferta en ganancias, la evolución de las reservas en exchanges y la duración histórica de mercados bajistas posteriores al halving. A continuación se desglosan las principales señales que alimentan esa visión y los escenarios que manejan los analistas.

Razones detrás de las proyecciones bajistas

Una de las señales más comentadas es la caída de la métrica oferta en ganancias a niveles que no se veían desde el mercado de 2026. Ese retroceso refleja que un porcentaje elevado de la oferta circulante estaría en pérdidas no realizadas, lo que incrementa la sensibilidad de los holders ante nuevas caídas de precio. Además, la acumulación de BTC en exchanges —que pasó de 2,723 millones a 2,752 millones según algunos registros— sugiere mayor disponibilidad para la venta y, por tanto, una presión potencial a la baja si la demanda no absorbe ese incremento.

Impacto de las reservas en exchanges

El aumento en las reservas de los exchanges se interpreta habitualmente como un signo técnico bajista: más monedas en cartera de plataformas significan más oferta lista para ser liquidada. Analistas subrayan que, hasta que ese balance no vuelva a caer por debajo de los mínimos de enero, la estructura vendedora permanecerá vigente. La expectativa de un descenso sostenido de reservas por debajo de ese umbral es vista como condición necesaria para un cambio de tendencia significativo.

Horizonte temporal: ¿cuándo tocaría suelo?

Los periodos históricos de mercados bajistas tras halving muestran que los suelos tienden a formarse con cierta demora respecto al pico de mercado. Algunos analistas calculan que el mejor momento del ciclo suele concentrarse entre septiembre y noviembre, basándose en patrones previos. Por ejemplo, tomando como referencia el máximo histórico registrado el 2 de octubre de 2026, sumar entre 365 y 396 días sitúa posibles mínimos en octubre o noviembre del ciclo siguiente, lo que refuerza la hipótesis de un suelo hacia el último trimestre.

Rangos de precio estimados

En cuanto a niveles absolutos, las proyecciones varían: varios modelos apuntan a un rango de USD 30.000 a USD 45.000 como posibles soportes de ciclo, mientras que otros cálculos más conservadores sitúan pisos entre USD 31.500 y USD 38.000. Estas bandas se obtienen mediante la superposición de movimientos bajistas previos y la comparación con la profundidad de los mercados anteriores, incluyendo el desplome de 2026, que registró caídas profundas en cortos periodos.

Señales que podrían anticipar una recuperación

No todo apunta únicamente a nuevas caídas: hay indicadores on‑chain que muestran signos iniciales de absorción de oferta. La demanda spot, medida por algunos proveedores de datos, volvió a terreno positivo después de meses en negativo, lo que sugiere que compradores están empezando a adquirir nueva oferta en lugar de dejarla circular. Este tipo de demanda es considerada orgánica y suele ser más sostenible que flujos impulsados por derivados y apalancamiento.

Qué observar en adelante

Para confirmar una estabilización, los analistas prestarán atención a tres elementos: una caída sostenida de las reservas en exchanges por debajo de mínimos clave; la recuperación y mantenimiento de la base de coste real de los holders a largo plazo (un nivel psicológico que actúa como soporte); y la persistencia de la demanda spot en positivo. La combinación de estas señales podría reducir el riesgo de capitulación y abrir la puerta a una nueva fase de acumulación.

Los inversores deben seguir atentamente las métricas on‑chain y la evolución de las reservas en exchanges para valorar el momento oportuno de entrada o de ajuste de posiciones.

Scritto da Staff

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