En el ámbito de la inversión tecnológica, es habitual que los inversores miren hacia las siete grandes como opciones predilectas. Estas empresas, líderes en su sector, atraen a los inversores como un imán. Sin embargo, las valoraciones elevadas de sus acciones pueden generar dudas.
A pesar de ello, la fortaleza de sus ganancias a largo plazo sigue siendo un pilar que justifica sus altos precios.
Recientemente, durante la temporada de informes financieros, empresas como Meta han superado las expectativas del mercado, mientras que Microsoft ha decepcionado con un crecimiento inferior al anticipado en su plataforma de computación en la nube, Azure.
Por otro lado, Tesla ha mantenido su tendencia de resultados por debajo de lo esperado. Este comportamiento mixto ha generado incertidumbre, especialmente entre los inversores del índice NASDAQ 100, donde estas empresas representan cerca del 62% de la capitalización total.
Fluctuaciones en el desempeño de las grandes tecnológicas
Desde finales de octubre de, el desempeño de las siete grandes ha mostrado una marcada disparidad. A pesar de que el NASDAQ se mantiene solo un 2% por debajo de sus máximos históricos, las caídas en algunas de estas acciones han abierto oportunidades para quienes buscan invertir en compañías de gran capitalización. El analista técnico Eduardo Faus, de Renta 4, resalta que esta variabilidad en el rendimiento es especialmente notable al compararla con Alphabet, la matriz de Google.
Faus indica que, en los últimos meses, la mayoría de las siete grandes han experimentado caídas significativas desde sus picos, lo que sugiere que el mercado podría estar acercándose a un punto de inflexión. Esta divergencia ha llevado al índice NYSE Fang Plus, que incluye a diez de las principales tecnológicas, a presentar lecturas históricamente asociadas a zonas de mínimos relativos.
Ejemplo de Microsoft y sus desafíos
Un claro ejemplo de estas correcciones en el mercado es Microsoft, que ha perdido un 11% desde sus máximos de octubre. En el caso de otras empresas como Nvidia y Tesla, las caídas rondan el 8%, mientras que Amazon y Apple han visto descensos cercanos al 5%. Aunque Microsoft logró un leve repunte recientemente, su caída acumulada de hasta el 20% desde sus picos ha generado preocupación entre los analistas.
La situación se complica al considerar que las valoraciones actuales de Microsoft están por debajo de las expectativas de casi todos los analistas, salvo uno que prevé un descenso adicional. Según Faus, esto sugiere que el valor de sus acciones podría descender aún más, ubicándose entre los 395 y 415 dólares en el corto plazo.
Expectativas de resultados y su impacto
El análisis de Faus indica que, en el peor de los escenarios, Microsoft podría enfrentar caídas adicionales de entre 8% y 13%. Sin embargo, se prevé una recuperación en el flujo de caja libre de la compañía para los próximos años, tras un estancamiento en. Esta semana, la presentación de resultados de Microsoft provocó una caída adicional del 10%, con acciones cotizando alrededor de 430 dólares, cerca del objetivo mencionado por Faus.
A pesar de las expectativas moderadas sobre Microsoft, el analista de eToro, Xavier Wong, sostiene que los resultados han sido consistentes, aunque el gasto en inteligencia artificial genera inquietudes. A pesar de que la demanda en el sector de la nube y la IA se mantiene fuerte, Wong sugiere que los inversores deben ser pacientes en este entorno volátil.
El vínculo de Microsoft con OpenAI refuerza su posición en el mercado de la inteligencia artificial, aunque también plantea un riesgo de concentración. Actualmente, la empresa parece depender de la demanda existente, lo que indica que su incremento de capacidad se basa más en necesidades reales que en especulaciones.