El mes de enero de 2026 ha traído consigo un alarmante aumento en las ejecuciones por impagos relacionados con las compras realizadas durante la temporada navideña. Según el Banco de España, la morosidad en el crédito al consumo ha crecido un 11% interanual, destacando el uso de microcréditos y tarjetas de crédito durante diciembre.
Esta situación resulta preocupante para muchas familias que, tras disfrutar de las festividades, ahora enfrentan embargos inmediatos por deudas acumuladas en un breve lapso de tiempo. ¿Cómo se ha llegado a este punto crítico?
Causas del aumento de ejecuciones
Una de las principales razones de este incremento en la morosidad es el crecimiento del coste de vida, que ha aumentado un 3.3% en el último año, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
A la par, la tasa de ahorro de los hogares ha caído a niveles no vistos desde 2008. Este contexto ha llevado a un número creciente de consumidores a recurrir a financiación rápida para cubrir gastos navideños, como regalos y cenas familiares.
El papel de las entidades financieras
La situación se agudiza en enero, cuando las entidades bancarias activan sus mecanismos de recuperación. Esto implica que los contratos de deuda, en su mayoría de bajo importe, se convierten en títulos ejecutables sin necesidad de juicio previo. Así, los bancos pueden iniciar embargos casi de inmediato, intensificando la presión económica sobre los hogares en este mes crítico.
Ángel Sánchez, abogado especializado en este ámbito, destaca que ha habido un aumento notable en la efectividad de las ejecuciones por créditos de bajo importe. “Las entidades financieras están endureciendo sus controles y acelerando la fase de recuperación para mejorar sus ratios internos”, explica Sánchez. “El consumidor promedio no siempre es consciente de que una deuda de solo 300 o 600 euros puede resultar en un embargo inmediato si hay impago”.
El impacto en los hogares españoles
El impacto de este fenómeno no es uniforme en todo el país. En comunidades autónomas con mayor actividad comercial, como Madrid y Cataluña, el incremento en las ejecuciones ha sido más marcado. La presión inflacionaria y el aumento de precios en alimentos y energía, junto con el alza de los tipos de interés, han deteriorado la capacidad de ahorro de las familias. Lo que comenzó como una solución rápida en diciembre se ha convertido en una carga pesada en enero.
El uso de múltiples instrumentos de crédito
Otro aspecto a considerar es el uso de múltiples formas de crédito. Según el Observatorio Español del Crédito al Consumo, el 62% de los hogares que financiaron sus compras navideñas lo hicieron utilizando más de un medio, como tarjetas de crédito, microcréditos y financiación de comercios. Esta combinación eleva el riesgo de incumplimiento y acelera las ejecuciones que se producen en enero, mes en el que las deudas se han acumulado.
Las pequeñas deudas, que inicialmente parecen manejables, pueden transformarse en una bola de nieve incontrolable. Los contratos firmados, ya sea a través de pólizas o de forma digital, permiten a las entidades activar la vía ejecutiva tras un simple requerimiento, convirtiendo a enero en el mes más activo en términos de procedimientos de ejecución.
Perspectivas futuras
Con la morosidad en el crédito al consumo proyectándose para seguir en aumento durante el primer semestre de 2026, los expertos advierten que las familias deben estar preparadas para un escenario económico desafiante. Las proyecciones indican que la inflación persistente y la disminución del poder adquisitivo seguirán alimentando esta tendencia negativa.
Además, el último informe del Banco Central Europeo señala que España será uno de los países donde los bancos ejercerán mayor presión para recuperar deudas. Esto implica un aumento en el número de ejecuciones y una mayor rapidez en su activación, consolidando a enero como el mes más crítico para la estabilidad financiera de los hogares españoles.